Inter Miami se llevó un valioso empate sin goles en su visita a un Nashville que no supo capitalizar su dominio territorial. En el marco de la ida de los octavos de final de la Concachampions, el equipo comandado por Lionel Messi supo sufrir y ahora tendrá la oportunidad de definir la clasificación en su propio estadio.
Lo mejor de Leo fue en el complemento, cuando tomó mayor contacto con el balón y estuvo muy cerca de alcanzar la emblemática cifra de 900 goles oficiales. A los 12 minutos de esa etapa, el astro rosarino ensayó su clásico disparo cruzado que el arquero Brian Schwake logró desviar con esfuerzo, dejando un rebote largo que Germán Berterame no pudo transformar en gol.
La presencia de Messi en el campo de juego obligó al conjunto local a retroceder sus líneas por momentos, aunque Nashville nunca renunció del todo al ataque.
El tramo final del partido estuvo marcado por la fricción y el desgaste físico de ambos equipos, que terminaron firmando una igualdad que parece favorecer estratégicamente al equipo de Javier Mascherano.
Con este resultado, la llave queda totalmente abierta y se resolverá el próximo miércoles en el Chase Stadium de Fort Lauderdale, desde las 20 (hora argentina).