La intervención y posterior proceso de cierre de Ueno Bank por problemas de solvencia, generó un fuerte impacto en el fútbol sudamericano luego de que se confirmó que la Conmebol había depositado una suma aproximada de 85 mil millones de guaraníes (cerca de 14,5 millones de dólares). De todas formas, la conducción del organismo precisó que el monto representa una suma pequeña de sus ingresos. 

La Confederación Sudamericana de Fútbol garantizó el normal desarrollo de sus operaciones y el pago de los premios a los clubes participantes.

De esta forma, ratificaron la realización de la final de la Copa Sudamericana entre Boca Juniors y Atlético Mineiro para el 21 de noviembre en Barranquilla, así como el choque por el título de la Copa Libertadores entre Palmeiras y Estudiantes de La Plata, programado para el 28 de noviembre en Montevideo. 

Según lo informado por la entidad deportiva, para la edición de 2026, los estímulos económicos registraron incrementos históricos: el campeón de la Libertadores obtendrá 25 millones de dólares, un millón más que en 2025, mientras que el vencedor de la Sudamericana recibirá 10 millones de dólares.

Por su parte, el plantel de la Selección de Paraguay difundió un comunicado público para expresar su solidaridad con los millones de damnificados por la parálisis de los servicios digitales y el bloqueo de cuentas. Los futbolistas revelaron que sufrieron en forma directa las restricciones financieras de la firma y exigieron una intervención urgente y transparente de los poderes del Estado para identificar a los responsables. Además, anticiparon el inicio de acciones legales individuales para recuperar sus activos.