“Para el sábado (por hoy), Ángel Di María va a estar a disposición e Ibarra también. Hoy (por el miércoles frente a Argentinos Juniors) los muchachos que jugaron lo hicieron muy bien y está bueno que el plantel entero esté listo”, dijo Jorge Almirón tras el soso empate en La Paternal.
No pareció así. Más bien todo lo contrario. De hecho, por eso el entrenador hace referencia al regreso del capitán y del volante de contención, los dos jugadores más importantes del equipo.
Central tiene que cuidarlos. Le alcanza sin ellos para esta etapa del torneo local, pero ya está encima la Copa Libertadores. Y Almirón necesita en impecable estado a sus mejores exponentes porque las ausencias se notan. Se disimulan bastante ahora, pero el máximo torneo continental es otra cosa, aunque la fase de grupos suele ser bastante liviana. Depende del sorteo en realidad.
Todo el mundo canalla está ilusionado con la Libertadores, aunque en el horizonte también haya otros objetivos.
Que Di María es fundamental se lee hasta estúpido. Por supuesto que lo es. En cualquier equipo. Ibarra es el termómetro de la mitad de la cancha y hay otros sectores del campo de juego donde el equipo está consolidado. Por ejemplo, Broun le demostró a Almirón, si es que tenía alguna duda, que por el arco no tiene que preocuparse.
Se produce una situación contradictoria. Mientras Ovando agiganta cada vez más su figura, el sector central de la defensa parece ser el talón de Aquiles del equipo. Un defecto que probablemente tenga su génesis en otra zona de la cancha, pero que repercute atrás.
Almirón necesita en impecable estado a sus mejores exponentes porque las ausencias se notan. Se disimulan bastante ahora, pero el máximo torneo continental es otra cosa
Para junio Central tendrá que atender la salida de Véliz, un hueco que no parecen llenar Copetti y Ruben, aunque la realidad de Marco por ahora es una incógnita. Todavía no se lo vio en la cancha y hace mucho que no juega.
“El equipo está metido, lo veo enchufado, y al que le toca jugar lo hace bien. Para nosotros, esto que vimos representa un muy buen mensaje, muy motivador”.
La opinión de Almirón parece un poco más optimista de lo que debería, pero sí es cierto que el compromiso del plantel es un trato innegociable de cara a lo que vendrá.
Las noches de Copa Libertadores están cerca y el mecanismo tiene que estar lo más aceitado posible y nada debe quedar librado a que la pelota entre o no.
Almirón sabe perfectamente que es así. De hecho, para eso y por eso lo contrataron.