A pocas horas de la final de la Copa del Mundo entre Argentina y España, Emiliano Martínez charló con la prensa en Nueva Jersey sobre el partido que se viene y sobre su situación personal. El Dibu llegó lesionado a la competencia y se dudaba de su estado de salud. Consultado sobre la lesión en su mano, declaró: “Me duele todos los días”, sorprendió.
Y agregó: “Cuando, el día que salís campeón con tu equipo, te dicen que tenés que operarte y que te vas a perder toda la fase de grupos del Mundial, es algo difícil de digerir”.
En el marco de esa superación infinita, el Dibu ofreció sentidas palabras y remarcó lo importante de disfrutar el momento porque la carrera no da demasiado tiempo para mirar en perspectiva: “A veces lloro solo al pensar en todo lo que conseguimos”.
Luego fue consultado sobre el legado de este equipo: “Yo creo que más que cómo queremos que nos recuerden, lo importante es cómo nos sentimos identificados con la gente. Con la forma en que nos manejamos dentro de la cancha, con lo que significa ser argentino: hablar siempre en la cancha y nunca afuera".
Y agregó: “La verdad es que los chicos que están hoy en la selección, vienen de familias humildes, de padres trabajadores, como cualquier argentino que tiene que salir a trabajar todos los días. Incluyéndome a mí. Mi mamá y mi papá fueron trabajadores toda la vida”.
Y cerro: "Quiero que nos recuerden como cualquier argentino: trabajadores, que nunca nos damos por vencidos y que, aunque las cosas cuesten, siempre salimos adelante. Como lo estamos demostrando en este Mundial”.