Hace cuatro meses que la vida de Lucas Trejo cambió para siempre: perdió a su esposa y sus dos hijos tras los terremotos que azotaron Venezuela en junio. La familia del futbolista quedó atrapada entre los escombros del complejo residencial Cumanagotto, una de las zonas más afectadas. Este viernes el deportista rompió el silencio tras la tragedia y en una entrevista que le brindó a Radio La Red, contó el gesto que tuvo la familia Messi con él en su peor momento. 

En diálogo con el periodista Marcelo Palacios en Radio La Red, Trejo dijo: "Agradezco el espacio, se habían comunicado conmigo cuando sucedió todo, pero no estaba en condiciones de hablar. No tenía la fortaleza para hablar del tema de mi familia. Con el tiempo, sabía que confiando en Dios iba a poder fortalecerme y hoy me siento un poco más entero para hablar, si bien sigue siendo todo muy difícil para mí".

Sobre la ayuda que recibió durante las horas de búsqueda de su familia, el futbolista destacó “a dos clubes” que estuvieron presentes. “Monagas e Inter Miami, que es un club que tiene los ojos puestos en el mundo futbolístico por Messi. Fue el que más presente se hizo”, dijo. 

Además, recordó que durante las 72 horas que tardaron los especialistas en encontrar a Yanina Maranella, Aarón Trejo Maranella y Ainhoa Trejo Maranella, él estuvo “al lado de un edificio entre los escombros, con 40 grados de calor, sin luz, estaba todo devastado, no había comida”. Relató que a su par habían "15 o 30 personas que estábamos ahí todo el día. Y la primera persona que nos ayudó, que después me contaron porque yo estaba muy conmocionado, fue Antonela Roccuzzo y su Fundación. Ella nos mandó todo lo que necesitábamos para armar un campamento para que no nos faltara la bebida, la alimentación”. 

“Pudimos hacer una carpa para quedarnos a dormir. Se hizo muy presente y es algo que nunca olvidaré. Luego de eso, cuando llegué a Córdoba, se hizo presente el hijo de Guillermo Hoyos (exentrenador del Inter Miami). Él llegó con dos maletas de ropa, una de ellas me la enviaron los trabajadores del club con cosas que habían comprado para mí porque me había quedado sin nada, y también habían juntado un dinero para enviarme por si necesitaba”, agregó.

“Fue un gesto hermoso. Muchos te mandan condolencias o un mensaje de ánimo, pero pocos hacen algo. Quiero resaltar eso. Y la otra maleta me la enviaba Leo Messi con ropa o zapatillas de él. Y me la enviaba en este momento tan difícil; él estaba jugando el Mundial. Así y todo, él se hizo presente", señaló y agregó: "Quería resaltarlo públicamente porque es asombrosa la calidad humana que hay en ese club. Espero pronto poder ir para darles un abrazo y agradecerles a cada uno que tuvo ese gesto conmigo, y asombroso que un jugador de la talla mundial de él, del mejor jugador de la historia, haya tenido ese gesto para conmigo y mi familia. Quería resaltarlo y agradecerlo”. 

Más adelante, Palacios le preguntó si profesaba alguna religión y Trejo respondió que es creyente. "Me refugié mucho en la fe hace 10 años. Conocí a Cristo a través de un compañero de fútbol. Me aferré mucho a él en los últimos años. Eso me sostuvo en pie y hoy me sigue sosteniendo”, aseguró y agregó: “No me enojé con Dios, ni le reproché nada. Pero sí pasé... He escrito algunas cosas. Quiero aclarar que todo lo que pueda decir es poco al lado de lo que experimenté y experimento desde el dolor, pero tengo que ponerle un título. Y realmente, lo que he vivido ha sido completamente devastador para mi vida”.

Acto seguido, el futbolista puso en palabras lo que sintió en ese momento. “Sentí que las puertas del infierno se abrieron de repente y me vi ahí. Fue muy duro, pasé por un tiempo muy difícil de no entender absolutamente nada, pero no me enojé con Dios. No llegué a ese punto porque lo amo demasiado como para que enojarme con él, más allá de las circunstancias que me tocaron vivir". 

"Respondiendo a esto, cuando iba a entrenar, iba hablando con él en los días anteriores al terremoto, que ninguna circunstancia que pudiera suceder en el mundo me podría alejar de él. Cuando pasó todo, recordé eso que le había dicho. Si bien fue muy duro, fue como yo lo dije: nada me alejó de él”, dijo. 

Trejo también recordó cómo fue ese día para él. "Estaba en otra ciudad. Nosotros vivíamos en una zona costera de La Guiara, a una hora de Caracas. Nosotros teníamos un partido y jugábamos en Caracas. Yo me habré ido de mi casa a las 14:00, nos juntábamos con el plantel en un polideportivo y de ahí subimos en un bus hacia el estadio. Me fui de mi casa para jugar el partido y todo lo que sucedió me agarró conmigo en el túnel: el entrenador estaba dando la charla técnica para salir a calentar y, de repente, sucedió lo del terremoto”.

“Salimos corriendo lo más rápido que pudimos, fue muy fuerte, nunca había experimentado algo así. Ya saliendo a la cancha, había humo... Era impresionante lo que se había sentido y ahí empezó mi preocupación porque quería saber que mi familia estuviera bien, pero no había señal. Se había caído todo. Había mucho derrumbe fuera del estadio, había muchas piedras, los autos no podían circular... Fue una catástrofe muy grande”, explicó.

“Intenté llamar a mi señora, pero las líneas estaban caídas y empecé a desesperarme. Intentaba regresar a La Guiara por todos los medios para asegurarme de que ellos estuvieran bien, pero las calles estaban cortadas. Era imposible movernos del estadio. Nos tuvimos que quedar hasta que me subí a la camioneta de la desesperación y dije que necesitaba ir a La Guaira. Recién pude llegar a las 22:00 o 23:00 a mi casa, a un edificio que podemos decir que ya no está. Fueron muchas las horas que tuve que esperar para poder llegar. El edificio estaba derrumbado cuando llegué”, añadió.

Trejo aseguró que, tras la tragedia, no volvió a entrenar. "No tengo cabeza para eso... No creo... Voy a dejar el fútbol. No creo seguir jugando, el fútbol ya pasó a un segundo plano, pero sí me hace bien estar y ver. Tengo muchísimos conocidos y muchos amigos en el fútbol. Este fútbol se ha solidarizado mucho conmigo”.

Fue entonces que el periodista de Radio La Red lo invitó a continuar, a seguir con su carrera, pero la respuesta del futbolista fue categórica. “Sí, pero sin ellos ahí, no vale la pena. Y tampoco tengo la cabeza para hacerlo. Y tampoco estoy bien para jugar emocionalmente. El fútbol lo estaba soltando de a poco, era algo que sabía que se estaba terminando y no es algo que me preocupe tanto. Amo el fútbol, seguramente esté vinculado al fútbol, pero jugar no está en mis prioridades, ni como anhelo. Perdí completamente las ganas. Es un tiempo que ya se acabó internamente”.