Colombia quedó a un paso de meterse entre los ocho mejores del Mundial 2026. En un partido cerrado, de pocas emociones y con dos equipos que priorizaron el orden defensivo, la selección dirigida por Néstor Lorenzo no pudo romper el cero frente a Suiza durante los 90 minutos. El encuentro se extendió al alargue y parecía condenado a definirse desde los penales.

Pero antes de la tanda se generó una jugada que todavía resuena entre los hinchas colombianos. A los 115 minutos, un error defensivo de Suiza dejó la pelota servida para Jaminton Campaz. El atacante de Rosario Central quedó solo frente a Gregor Kobel, con tiempo para acomodarse y elegir dónde colocar el remate.

El colombiano controló, se perfiló para definir con su zurda y buscó el arco, pero la pelota salió elevada y terminó por encima del travesaño. Fue una oportunidad inmejorable: un gol en ese momento habría significado la victoria de Colombia y la clasificación directa a los cuartos de final, evitando la definición por penales.

La imagen de Campaz tomándose la cabeza después de la acción resumió el golpe. El jugador que había sido protagonista en el camino de Colombia, incluso convirtiendo en el debut mundialista y dejando una marca histórica para Rosario Central al convertirse en el primer futbolista del club en anotar en una Copa del Mundo, quedó esta vez asociado a una jugada que pudo cambiarlo todo.

Después llegó la tanda desde los doce pasos. Colombia convirtió tres de sus remates, pero Suiza fue más efectiva y terminó avanzando tras imponerse 4-3 en los penales. La historia pudo haber sido distinta si aquella pelota de Campaz encontraba la red: un instante, una definición y una página del Mundial.