Lionel Messi se presentó este jueves en el Palacio de los Deportes en la previa a la entrega del premio Princesa de Asturias y dejó un mensaje a los padres de los jóvenes atletas sobre las exigencias. “No se dan cuenta de que, en vez de ayudarles, les están haciendo un mal”, advirtió.
El ex capitán de la selección argentina habló ante más de 6 mil personas y contó sobre su inicio en el fútbol, ya desde la infancia. En ese marco, habló sobre la presión que algunos jóvenes reciben desde su entorno familiar y a muy temprana edad.
Allí el futbolista planteó que la exigencia de los mayores puede afectar la relación de los niños con un deporte que debería estar asociada al juego y al aprendizaje.
“Muchos chicos tienen padres que les exigen mucho y tienen una presión enorme. Por ahí no se dan cuenta de que, en vez de ayudarles, les están haciendo un mal a sus propios hijos con el hecho de exigirle, de pedirle más”, sostuvo el argentino.
“Cuando somos chicos, o en general, uno tiene que disfrutar de lo que hace. Cuando uno disfruta de lo que le gusta, siempre termina dando un plus y lo hace natural”, agregó. El ganador de ocho Balones de Oro, y que puede obtener uno más, habló del impacto que sintió al arribar a Barcelona cuando solo tenía 16 años.
“Me dijeron que me olvidara de todo, que disfrutara, que hiciera lo que había hecho durante toda mi vida, desde que era chiquito. Que no pensara quién tenía al lado y que hiciera lo que a mí me gustaba hacer”, comentó Messi relatando las figuras que tenía el equipo blaugrana en ese entonces. Allí mencionó a Ronaldinho, Iniesta, Xavi y Puyol.
Por último, sostuvo: “Más allá de la responsabilidad y de querer ganar, porque cuando uno entra a una cancha siempre quiere ganar, intenté disfrutarlo porque es lo que me gusta hacer y lo que me gustó hacer siempre”.