El final del camino para Brasil en la Copa del Mundo 2026 selló, al mismo tiempo, la última página de Neymar Júnior en la historia de los mundiales. La imagen del astro paulista, quebrado emocionalmente en el centro del campo de juego, reflejó el dolor de un futbolista que sintió de cerca la impotencia de no haber podido desplegar su mejor versión en la cita máxima del fútbol.
A sus 34 años, el talentoso atacante ya había deslizado que este certamen en Norteamérica representaría su despedida definitiva de las citas mundialistas. Sin embargo, el destino volvió a jugarle una mala pasada en el plano físico, transformando su última oportunidad en una dolorosa cuenta pendiente.
A lo largo del campeonato, el protagonismo de Neymar estuvo lejos del nivel descollante que supo mostrar en otros momentos de su carrera. Las secuelas de antiguas lesiones y la falta de un ritmo de competencia óptimo limitaron severamente sus minutos en cancha y su influencia en el andamiaje ofensivo de la selección conducida por Carlo Ancelotti
Aunque su sola presencia en la lista de convocados generaba respeto en los rivales e ilusión en el pueblo brasileño, el futbolista del Santos solo ingresó en dos de los cinco partidos, para los minutos finales y sin lograr nunca el cambio de ritmo ni la explosión que lo caracterizó durante su carrera en la elite del fútbol global, más allá del gol de penal para descontar en la despedida.
El fin de la era de Neymar
Con esta eliminación, Brasil no solo se despide del sueño de la sexta estrella, sino que despide a uno de los máximos anotadores de su rica historia. Para Neymar, el Mundial vuelve a ser un territorio esquivo: desde su debut en 2014, pasando por la fractura lumbar que sufrió ese año, las frustraciones en 2018 y 2022, hasta llegar a este pálido cierre en 2026.
El llanto desconsolado de la estrella brasileña tras el pitazo final ante Noruega (1-2) expuso la tristeza de quien sabe que ya no habrá revancha. Neymar se retira de la Copa del Mundo habiendo aportado muy poco en el tramo decisivo de esta edición, dejando una profunda sensación de vacío y la certeza de que una era dorada llegó a su fin de la manera menos deseada.