Marcelo Gallardo volvió a ser noticia, pero esta vez lejos de los bancos de suplentes y cerca de las tribunas europeas. El director técnico, que se encuentra en libertad de acción tras su salida de River sorprendió a todos al presentarse en el Reale Arena para presenciar el duelo entre la Real Sociedad y el Alavés. Las cámaras de la transmisión oficial no tardaron en enfocar al "Muñeco", quien siguió de cerca el vertiginoso 3-3 por la fecha 31 del certamen español.

La aparición del técnico más ganador de la historia de River generó revuelo inmediato en las redes sociales y en el ámbito deportivo, alimentando rumores sobre posibles contactos con clubes del Viejo Continente. Cabe recordar que Gallardo cerró su segunda etapa en el club de Núñez a finales de febrero de este año, tras un ciclo de poco más de un año y medio que no logró emular los éxitos de su primer y glorioso paso por la institución.

En su etapa inicial en River, entre 2014 y 2022, el "Muñeco" transformó la historia moderna del club al conquistar 14 títulos. En ese palmarés resaltan las siete estrellas internacionales, con las Copas Libertadores de 2015 y 2018 como estandartes, esta última obtenida tras vencer a Boca en la histórica final de Madrid. Aquella era dorada lo posicionó como uno de los entrenadores más codiciados del mercado mundial.

Antes de este presente sin club, Gallardo tuvo una breve y compleja experiencia en el Al Ittihad de Arabia Saudita entre 2023 y 2024. Su paso por el fútbol asiático estuvo marcado por los resultados irregulares y, sobre todo, por una relación muy tensa con la figura del equipo, el francés Karim Benzema. Ese conflicto terminó precipitando su salida del club árabe, donde no logró plasmar la identidad de juego que lo caracteriza.

Con su trayectoria, que incluye también un título en Nacional de Uruguay en la temporada 2011/12, Gallardo se toma su tiempo para analizar ofertas. Su presencia en España podría ser simplemente un viaje de capacitación o placer, pero tratándose de un estratega de su calibre, su cercanía con los estadios europeos siempre sugiere que un nuevo desafío en las grandes ligas podría estar a la vuelta de la esquina.