Las imágenes de la batalla campal que terminó con 23 expulsados en el partido de Cruzeiro ante Atlético Mineiro, en Brasil, recorren el mundo. Sin embargo, el Récord Guinness del encuentro de fútbol con mayor cantidad de tarjetas rojas sigue en poder del fútbol argentino.
El 27 de febrero de 2011, el duelo entre Claypole y Victoriano Arenas, correspondiente a la Primera D del fútbol argentino, terminó con 36 expulsados.
Tras el pitazo final se produjo una pelea generalizada entre jugadores y suplentes, lo que llevó al árbitro Damián Rubino a mostrar la tarjeta roja a todos los futbolistas de ambos equipos, incluyendo a los que estaban en el banco de suplentes.
El encuentro se disputó en el estadio Rodolfo Vicente Capocasa, en el sur del Gran Buenos Aires. Este episodio quedó registrado por Guinness World Records como el partido con más tarjetas rojas en la historia del fútbol.
“No es un récord positivo y no me satisface ser parte de él”, declaró Rubino, tiempo después a la BBC. El colegiado expresó que este incidente “afectó” su carrera porque estuvo un año sin dirigir partidos de Claypole o Victoriano Arenas.