El presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Gabriele Gravina, presentó su dimisión este jueves tras el fracaso de la selección para clasificar al Mundial por tercera vez consecutiva, situación que lo dejó contra las cuerdas y le valió duras críticas.
El dirigente deportivo y empresario italiano abandona el cargo, según informó la FIGC, tras una reunión en la sede después de la derrota el martes de la Azzurra en la final de la repesca mundialista, decidida en tanda de penaltis frente a Bosnia y Herzegovina, un resultado que desató un terremoto mediático con llamadas a su dimisión.
"Hoy tuvo lugar una reunión entre el presidente Gabriele Gravina y los presidentes de las federaciones integrantes en la sede de la FIGC en Roma. Al inicio de la reunión, Gravina informó a los máximos representantes (...) que había renunciado al cargo que ocupaba", informa el comunicado.
El próximo 22 de junio, se celebrarán elecciones para elegir al nuevo presidente tras la dimisión de Gravina.
Italia no se clasifica para un mundial desde el 2014
Gravina, al frente de la FIGC desde el 2018, se ofreció a comparecer ante una comisión parlamentaria el 8 de abril “para informar sobre el estado de salud del fútbol italiano”, según indicó un comunicado. La federación celebrará una asamblea extraordinaria el 22 de junio para elegir a un nuevo presidente.
La selección italiana se clasificó por última vez para un Mundial en el 2014 y desde entonces solo ha ganado un partido en la fase final, tras haber levantado el trofeo por cuarta vez en el 2006.
“La Azzurra”, como se conoce al combinado nacional, fue, sin embargo, la sorprendente ganadora de la Eurocopa 2020, disputada en el 2021 debido a la pandemia de COVID-19.