Por distintos motivos, el rugby femenino de Rosario aún no tiene a su primera Yaguareté oficial. La falta de apoyo, desarrollo, captación, contención y una mejor competencia hacen que el rugby para mujeres no pueda terminar de despegar en la ciudad. Tras las convocatorias a concentraciones nacionales de Julieta Correale (2017 y 2018) y Sheila Carlevaris (2023 y 2024), la tierra del Ñandú nuevamente tiene chances concretas de contar con el debut oficial de Julieta Arroyo Márquez, jugadora de Los Caranchos, quien desde fines de 2024 viene entrenando con el seleccionado mayor que tiene por delante los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, a realizarse en Rosario del 12 al 26 de septiembre.

La esperanza y el sueño de tener a la primera Yaguareté rosarina vuelve a tomar color. Se aproxima una competencia internacional en la ciudad y Arroyo Márquez formó parte de la última concentración nacional en Córdoba, de la cual saldrá la lista definitiva para los Juegos Suramericanos. Si bien no es fácil ingresar a un equipo que tuvo en los últimos años un recambio sostenido y sus mejores performances —triunfos sobre Brasil, dominio a nivel sudamericano, protagonismo en el Sevens Division de World Rugby y acceso a las etapas finales del Circuito Mundial—, la jugadora del Blanco del Oeste rosarino está muy cerca.

Arroyo Márquez es la rosarina que más cerca se encuentra de jugar en Las Yaguaretés y, ante la inminencia de la publicación de la nómina final, la ansiedad juega un partido clave. La jugadora de Los Caranchos cuenta cómo trabaja ese aspecto para no perder el foco: “La verdad intento no pensar mucho en eso, no porque no me importe o me dé igual, sino porque va a llegar cuando tenga que llegar. Mi foco está en ser mejor cada día, fijándome en las cosas que no soy tan buena para mejorarlas, tanto en lo físico como en la parte técnica del juego. Obviamente sueño con ese momento, la ilusión de ser parte de ese equipo siempre está y por eso me enfoco en seguir creciendo”.

Asimismo, Juli repasó lo que significa entrenar con las mejores jugadoras de Argentina y un staff de nivel internacional: “Entrenar con todas ellas es algo de otro nivel, todo es muy intenso y rápido, tanto los ejercicios como la explicación de los mismos. El staff busca que entrenemos de esa manera, al 110 por ciento siempre”.

Hoy Arroyo Márquez, quien entrena desde hace tiempo en la Academia del Litoral, integra el plantel de 30 jugadoras con chances de ser citada por Nahuel García y Facundo Salas para el seleccionado nacional que participará en los Juegos Suramericanos 2026 en Rosario. La presencia de una rosarina cumplirá el sueño de muchas jugadoras y de todos los que trabajan por el rugby femenino rosarino, marcando la mejor publicidad para el rugby de mujeres, que seguramente tendría otro presente si los clubes más tradicionales también abrieran la rama femenina.

Rosarinas que hicieron historia y marcaron el camino

 

Aunque no llegaron a sumar minutos oficiales, tanto Julieta Correale como Sheila Carlevaris hicieron historia, marcaron el camino y aportaron para la difusión del rugby femenino. El mensaje principal es que con esfuerzo, dedicación y pasión se puede lograr; les faltó muy poco para cumplir el sueño, pero dejaron todo para conseguirlo.

La primera jugadora rosarina en ser convocada para entrenar con el seleccionado argentino (que en ese momento contaba con Daniel Villén como head coach y que todavía no se llamaba Las Yaguaretés) fue Julieta Correale, formada en Old Resian y hoy con presente en el rugby español desde fines de 2023. El primer llamado lo recibió en 2017 con tan solo 18 años. La veloz y potente back del Tricolor se destacó rápidamente y fue citada por la UAR. En 2018 también formó parte de concentraciones nacionales, aunque la citación para un torneo oficial no llegó y la experiencia europea se concretó tras la pandemia.

Julieta Correale, la primera rosarina en ser citada para entrenar con el seleccionado argentino. 

Desde España, Correale dejó sus reflexiones: “Mi consejo sería que no se pongan límites antes de tiempo. Si realmente sueñan con jugar en Las Yaguaretés, que trabajen por ello, que sean constantes y que disfruten también del camino. Representar a Argentina es algo enorme, pero para llegar ahí hay que estar dispuesta a entrenar, aprender, equivocarse y volver a intentarlo muchas veces. Y sobre todo, que confíen en ellas mismas. Muchas veces somos nosotras las primeras que pensamos que quizás no somos lo suficientemente buenas o que ese lugar está demasiado lejos. Creo que hay que animarse a ir a buscarlo. El rugby me enseñó que no siempre llega más lejos la que más 'talento' tiene, sino muchas veces la que sigue trabajando cuando las cosas se ponen difíciles”.

Además, la ex Old Resian agregó: “A cualquier jugadora que tenga ese sueño, se lo digo como se lo digo a mi hermana, que hoy sigue este hermoso camino también: que lo intente. Que juegue, disfrute, se rodee de gente que la haga crecer y no tenga miedo de soñar en grande. Porque nunca sabés hasta dónde podés llegar si primero no te animás a intentarlo. En mi caso también tuve que salir de mi lugar de origen y empezar de nuevo en otro país para seguir jugando al rugby, y eso me enseñó que a veces hay que animarse a salir de la zona de confort para descubrir hasta dónde podés llegar. No voy a negar que es duro, pero la recompensa es enorme”.

La segunda jugadora en llamar la atención de Las Yaguaretés fue Sheila Carlevaris, también formada en Old Resian. A principios de 2023, con 21 años y dos de práctica en la disciplina (venía del patín artístico), recibió la primera convocatoria a una Concentración Nacional. Se destacó en su club y en el seleccionado de Rosario, ingresando a la Academia del Litoral. Carlevaris continuó en la estructura de alto rendimiento de la UAR e integró el plantel que viajó a Polonia y a Madrid para el Challenger Series y las finales del Circuito Mundial, aunque no sumó minutos en cancha. Luego emigró a Europa, donde jugó en Francia y recientemente fue fichada en Valladolid, España.

 Sheila Carlevaris, estuvo muy cerca, integro la delegación en una gira pero no jugó. Crédito: Prensa UAR.

Agenda del seleccionado nacional

Las Yaguaretés afrontarán los Juegos Suramericanos en Rosario del 12 al 26 de septiembre, competencia de suma importancia ya que otorga una plaza para los Juegos Panamericanos de Lima 2027.

Posteriormente, en el mes de octubre, disputarán el Campeonato Sudamericano para revalidar lo hecho en las últimas temporadas. Ambas competencias servirán de preparación para afrontar en 2027 el Sevens Series 2, donde las dirigidas por García y Salas buscarán retornar al World Championship y competir por un lugar en el Circuito Mundial.