La clasificación a cuartos de final de la selección argentina fue histórica por donde se la mire. El agónico triunfo 3 a 2 ante Egipto tuvo un valor doble ya que el último gol, anotado por Enzo Fernández, fue el número 3.000 de la historia de los Mundiales

El festejo mantuvo el sueño de la Scaloneta en el Mundial pero también ubicó al mediocampista en un grupo de futbolistas que quedaron asociaciados a marcas históricas del certamen más importante del fútbol internacional.

No es la primera vez que un jugador nacional alcanza una cifra histórica: en Estados Unidos 1994, Claudio Caniggia convirtió el gol número 1.500 en la victoria por 2-1 sobre Nigeria, tras la recordada asistencia de Diego Maradona.

Otros de los jugadores que dejaron su sello en esta estadística. En Rusia 2018, el tunecino Ben Youssef marcó el tanto 2.500 durante el triunfo 2-1 de Túnez ante Panamá. Por su parte, en Alemania 2006, el sueco Marcus Allbäck había anotado el número 2.000 frente a Inglaterra.

La lista sigue con el neerlandés Rob Rensenbrink, fue el autor del gol 1.000 en Argentina 1978, durante la derrota 3-2 contra Escocia. En tanto, el gol 500 llegó en Suecia 1958 y fue hecho por el escocés Bobby Collins, en la caída por 3-2 ante Paraguay.