La ilusión de dos hinchas xeneizes que viajaron desde el interior de la provincia de Córdoba para presenciar el duelo de cuartos de final de la Copa Argentina entre Boca y Racing terminó de la peor manera. Al llegar al primer anillo del operativo de seguridad en el Gigante de Arroyito, los simpatizantes se enteraron de que los tickets que habían adquirido eran completamente falsos.

Según relataron los propios damnificados visiblemente quebrados por la situación, compraron dos entradas populares a vendedores locales por un total de 300 mil pesos (150 mil cada una) que resultaron ser truchas.

"Laburamos para esto, nos pelamos el ojete toda la semana para juntar la plata y venir a alentar a Boca, y nos venden entradas truchas. Los vagos son de acá de Rosario. Nos quedamos sin un mango", expresaron entre lágrimas los hinchas, en un video que publica Olé.

La situación dejó al descubierto los riesgos de la reventa ilegal que suele proliferar en la antesala de cotejos de semejante magnitud, dejando a los simpatizantes del interior sin recursos, sin entradas y sin posibilidad de presenciar el encuentro.

Inconvenientes en los accesos y tensión en las tribunas

 

A la par de esta estafa, el operativo de seguridad en la cancha de Rosario Central registró momentos de alta tensión. De acuerdo con lo publicado por Olé, se produjeron desórdenes en los molinetes de ingreso cuando la policía procedió al cierre preventivo de algunos accesos, lo que dejó a un sector de espectadores con entrada en mano fuera del estadio, desencadenando empujones y la intervención de la policía montada para contener a la multitud.

Asimismo, el mismo medio consignó que dentro de la cancha la disconformidad se trasladó a la tribuna de Racing por la clausura de los codos divisorios previstos para evitar cruces entre hinchadas. 

En ese sector, un grupo de simpatizantes empujó y arrojó vallas de contención hacia la bandeja inferior, maniobra que fue respondida por el personal de seguridad para disuadir los incidentes en la previa del partido.