El Tribunal de Justicia de Río de Janeiro autorizó este martes a Vasco da Gama jugar el partido de vuelta de las semifinales de la Copa Sudamericana contra Boca Juniors el próximo martes en el estadio Maracaná. El anuncio se produce en medio de un embrollo judicial impulsado por Flamengo y Fluminense, que trataban de cancelar el encuentro. El partido de ida se jugará este martes en La Bombonera. 

El club carioca recibió el pasado viernes una autorización judicial para jugar en el Maracaná, pero un recurso presentado por el consorcio administrador del estadio llevó a la vicepresidenta del Tribunal de Justicia de Río a suspender preventivamente la decisión.

Sin embargo, durante este martes, el juez Joaquim Domingos de Almeida Neto volvió a dar la razón a Vasco da Gama, que pocos minutos después de conocer la resolución anunció que todas las entradas disponibles ya se habían agotado. El magistrado aceptó el criterio de la Fiscalía, que argumentaba que el Maracaná es el lugar lógico, por razones de seguridad, para disputar el encuentro contra el club argentino.

Según informó el diario Folha de São Paulo y la Agencia EFE, el juez rechazó los argumentos presentados por Flamengo y Fluminense, que alertaron de un riesgo agregado al coincidir el partido entre Vasco y Boca con un encuentro de baloncesto entre Flamengo y Botafogo en el Maracanazinho, cancha situada a pocos metros del Maracaná.

Para el juez, atendiendo al contrato de concesión del estadio, cuya propiedad pertenece al Gobierno del Estado de Río, los partidos organizados por la Conmebol y la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) tienen prioridad sobre cualquier otro evento.