La tensión en la serie entre Denver Nuggets y Minnesota Timberwolves terminó de explotar este viernes en el sexto juego de las semifinales de conferencia. En un clima de frustración absoluta, Nikola Jokić se vio envuelto en un violento altercado que derivó en su expulsión y marcó el cierre de una temporada decepcionante.

El conflicto se desató durante el tercer cuarto. Según los reportes del encuentro, Jaylen Clark empujó por la espalda al pívot serbio, quien reaccionó de inmediato iniciando una confrontación física. Al tumulto se sumó Naz Reid, quien terminó de arriar a Jokić, provocando una gresca que involucró a gran parte de los jugadores y obligó a los cuerpos técnicos a intervenir para detener lo que la prensa estadounidense describió como un "caos total".

Tras revisar las imágenes, los árbitros sancionaron con faltas técnicas a Clark, Reid y Jokić por conducta antideportiva. Sin embargo, la estrella de los Nuggets terminó viendo el final del partido desde los vestuarios tras ser expulsado, dejando a su equipo a la deriva en un encuentro que Minnesota dominó sin la presencia de su figura Anthony Edwards. Cabe destacar que el australiano Joe Ingles, exjugador del Barcelona, intentó actuar como pacificador en medio de los empujones.

Este no fue el primer incidente del serbio en la serie; ya en el cuarto partido había mantenido un cruce picante con Jaden McDaniels por una jugada polémica. Al finalizar el encuentro, Jokić no ocultó su malestar por el rendimiento colectivo: “Acabamos de perder en la primera ronda. Creo que estamos muy lejos”, disparó con sinceridad.

Consultado sobre el futuro de la franquicia y posibles movimientos en el plantel, el pívot dejó una frase fiel a su estilo que refleja la presión y exigencia con la que convive: “Eso no es decisión mía. Definitivamente, si estuviéramos en Serbia, todos seríamos despedidos”. Los Nuggets deberán encarar una reestructuración profunda tras una despedida marcada por el escándalo.