Francia protagonizó una arrolladora reacción en París para imponerse por 4-1 a Bélgica en la Liga de Naciones de la UEFA, un resultado que consolida el ciclo de Zinedine Zidane al frente del combinado galo con su tercera victoria en cuatro presentaciones en el Grupo A1, donde también ganó Italia.

El encuentro en el Stade de France comenzó cuesta arriba para los locales. Pese a dominar la posesión inicial y probar con arqueros debutantes en ambos seleccionados —Guillaume Restes y Maarten Vandevoordt—, fue Bélgica quien golpeó a los 35 minutos de la primera parte. Un pase milimétrico de Romeo Lavia rompió la línea defensiva y dejó solo a Dodi Lukebakio, quien definió con friadad para adelantar a la visita.

La historia cambió radicalmente en el tramo final del complemento, desatada por un triple cambio táctico ordenado por Zidane a la hora de juego. La frescura de los ingresados revolucionó el ataque francés: en el minuto 77, Désiré Doué igualó las acciones con un remate ajustado al poste desde la frontal del área. 

A partir de allí se derrumbó la resistencia belga; Rayan Cherki marcó el segundo a los 80' tras asistencia de Michael Olise, y el propio Olise sentenció la goleada con un doblete en los minutos finales, aprovechando otra gran jugada previa de Doué. 

Con este triunfo, los galos se mantienen invictos en la cima del grupo, tres puntos por encima de su clásico rival transalpino.

Italia ganó y es escolta

 

En simultáneo dentro de la misma zona, Italia se hizo fuerte en Bolonia y derrotó por 3-1 a Turquía, ampliando a 16 partidos su racha histórica sin derrotas ante el seleccionado otomano.

El conjunto turco complicó a los locales en el arranque con remates de media distancia exigiendo al arquero Gianluigi Donnarumma. Aunque a Italia le anularon un tanto de Gianluca Scamacca por posición adelantada, el propio delantero rompió el cero antes del descanso con una potente volea tras un centro preciso de Giovanni Di Lorenzo.

En la segunda mitad, Turquía encontró el empate transitorio a través de Aral Simsir, quien aprovechó una asistencia de Eren Elmali pasada la hora de juego. Sin embargo, la respuesta italiana fue inmediata: apenas cuatro minutos más tarde, el defensor Riccardo Calafiori se elevó en el área para conectar de cabeza un tiro libre ejecutado por Nicolò Barella y estampar el 2-1. 

En el cierre, con la visita volcada al ataque, los azzurri liquidaron el pleito de contragolpe gracias a una definición de primera del ingresado Francesco Pio Esposito.

Con este resultado, la Nazionale se afianza en el segundo puesto del grupo, mientras que Turquía continúa sin unidades y se encamina al descenso directo a la Liga B.

Scamacca abrió la cuenta para la Nazionale. (EFE)