La guerra futbolística entre Real Madrid y Atlético de Madrid sumó este martes un nuevo capítulo con nombre argentino: Julián Álvarez.

El club presidido por Florentino Pérez confirmó oficialmente que presentó una oferta de 150 millones de euros para quedarse con el delantero de la selección argentina, una cifra que habría marcado un récord histórico para la entidad merengue. Sin embargo, la respuesta del Atlético fue inmediata: no.

A través de un comunicado, el Real Madrid informó que realizó la propuesta tras una reunión de su junta directiva. En el mismo texto señaló que el Atlético agradeció el interés, pero rechazó la oferta y se remitió a la cláusula de rescisión del futbolista, fijada en 500 millones de euros.

La ofensiva blanca había generado una enorme expectativa en España. Durante la reciente campaña electoral que terminó con la reelección de Florentino Pérez, el dirigente había prometido realizar una oferta multimillonaria por una figura de primer nivel. El misterio quedó despejado cuando se conoció que el apuntado era el ex delantero de River y Manchester City.

La negativa del Atlético no sorprendió demasiado. Desde hace semanas, la dirigencia rojiblanca venía repitiendo que Julián no estaba en venta y que forma parte del proyecto deportivo a largo plazo. Además, el atacante tiene contrato vigente hasta 2030.

La situación elevó la tensión entre dos clubes que comparten ciudad pero mantienen una de las rivalidades más intensas del fútbol europeo. Aunque el comunicado oficial del Real Madrid habló de "buenas relaciones" entre ambas instituciones, distintos medios españoles reflejaron el malestar generado por el intento de fichar a la principal figura del equipo dirigido por Diego Simeone.

Por ahora, Julián Álvarez seguirá vestido de rojiblanco. Pero la inesperada avanzada del Real Madrid dejó una certeza: el delantero cordobés se convirtió en una de las piezas más codiciadas del mercado internacional.