El Mundial de 2026 no solo será recordado por ser el primero con 48 selecciones y el más extenso de la historia con 104 encuentros. También será la edición que rompa la barrera de los cuatro dígitos de partidos.

Según el calendario oficial de la FIFA, el próximo 20 de junio se vivirá un momento único: el partido número 1.000 en la historia de las Copas del Mundo.

El encuentro que quedará grabado para siempre en los libros de oro será el que disputen Japón y Túnez, correspondiente a la segunda fecha del Grupo F. El duelo se llevará a cabo en el Estadio BBVA de Monterrey, conocido popularmente como el "Gigante de Acero", una de las joyas arquitectónicas de esta triple sede.

El partido comenzará a la 1 AM (hora argentina) y, más allá de la importancia de los tres puntos para avanzar a la fase de eliminación directa, tendrá una carga simbólica sin precedentes.

De 1930 a 2026: el camino a los mil

Para dimensionar la magnitud de este hito, hay que mirar hacia atrás. La historia comenzó el 13 de julio de 1930, cuando Francia venció a México por 4-1 y Estados Unidos goleó a Bélgica por 3-0 en dos partidos que se jugaron de forma simultánea para inaugurar la primera edición en Uruguay.

Desde aquellos 18 partidos iniciales en tierras uruguayas, el torneo fue creciendo exponencialmente:

  • Se pasó de los 32 encuentros en México 1970 a los 52 en España 1982.
  • Con la llegada del formato de 32 equipos en Francia 1998, la cifra se estabilizó en 64 partidos por edición.
  • Al finalizar el Mundial de Qatar 2022, el contador oficial quedó clavado en 964 partidos.

Debido a la ampliación de cupos para 2026, el partido número 36 de esta nueva edición será el encargado de completar el millar.

Monterrey: el epicentro de la fiesta

La elección de México para este hito no es casual. El país azteca se convertirá en el primero en albergar tres Mundiales masculinos (1970, 1986 y 2026). Monterrey, con su Fan Fest en el Parque Fundidora y una expectativa de recibir a más de 100.000 personas ese día, se prepara para una celebración que unirá a la tecnología del presente con el peso de la historia.

Entre el sake y el cuscús, Japón y Túnez reeditarán su duelo de Corea-Japón 2002, pero esta vez bajo una luz distinta: la de ser el puente que une casi 100 años de pasión desenfrenada por la pelota.