La génesis de un debate pendiente en el rugby
 

La jugada que fue la génesis del papelón que protagonizaron Chile XV y Uruguay XV en la primera fecha del Américas Rugby Championship, reaviva un debate pendiente en el rugby. Se trata de un tema ya charlado tiempo atrás: cuando un jugador resulta lesionado por una imprudencia o deslealtad, el infractor debería cumplir una sanción de igual cantidad de tiempo al plazo de recuperación del agredido.

Este lunes, la Federación de Rugby de Chile entregó un nuevo parte médico de Emilio Shea. En el comunicado se expresó que, luego de realizarse los exámenes correspondientes, se confirmó que el pilar titular en el encuentro frente a Uruguay XV en Talcahuano sufrió una lesión multiligamentaria de rodilla derecha, con un plazo de recuperación estimado en 12 meses.

Shea recién estaría volviendo dos meses antes de la Copa del Mundo (Chile clasificó al Mundial de Australia 2027 y debuta el 2 de octubre en Perth ante los All Blacks). Si el jugador soñaba con estar en dicho torneo, hoy su presencia es una incógnita. Mientras el chileno se encuentre recuperándose y trabajando a destiempo para ver si llega a ser convocado, el jugador infractor mantendrá sus chances intactas de ser mundialista. Definitivamente no es justo, ni en este ni en ningún caso. No importa la camiseta: estos hechos deben estar contemplados en el reglamento.

Deslealtad y tres antecedentes que grafican la problemática


El rugby es un deporte de contacto y todos los involucrados son conscientes de que puede haber lesiones, tanto al ser tackleado como al tacklear. También en un sinfín de situaciones del juego pueden producirse impactos que terminan con uno o dos jugadores fuera del campo. Pero lo que no se puede permitir es la deslealtad para con un colega.

Para explicar el punto del debate, repasamos tres ejemplos claros

Emilio Shea (2026): Ocurrió el pasado sábado, cuando el hooker uruguayo Joaquín Myszca no solo llegó a destiempo (Shea ya había pasado la pelota), sino que impactó directamente en la rodilla del pilar de Los Cóndores.

 

Juan Cruz Mallía (2025): Jugando para Los Pumas en noviembre de 2025 ante Inglaterra, el cordobés sufrió un tackle a destiempo por parte del inglés Tom Curry. Mallía padeció una lesión postraumática del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha y debió abandonar el campo. Recién diez meses después, el back formado en Jockey Club Córdoba y actualmente en Toulon está realizando la pretemporada a la par de sus compañeros. En aquella oportunidad, el árbitro no sancionó la jugada en la cancha, no intervino el TMO y los organismos disciplinarios decidieron no aplicar una suspensión posterior al jugador inglés.

 Juan Cruz Mallía es impactado por el inglés Tom Curry, en noviembre de 2025, el cordobés recién volvería en octubre de 2026.

Gonzalo Tiesi (2011): En el Mundial 2011, un impacto del inglés Courtney Lawes, de gran prontuario en situaciones similares, le provocó a Tiesi un esguince en la rodilla derecha con lesión del ligamento lateral interno y daño parcial del cruzado anterior, marginándolo del resto del Mundial sin sanción para el agresor. En ese mismo encuentro, Lawes golpeó con la rodilla en la cabeza a Mario Ledesma, hecho por el cual sí fue suspendido por dos semanas por la IRB (actual World Rugby). Por suerte, Ledesma pudo continuar en la Copa del Mundo.

Gonzalo Tiesi, en 2011 se lesionó en el debut mundialista por un tackle a destiempo del inglés Courtney Lawes.  

La mirada de la dirigencia y las voces del rugby



En diálogo con un importante dirigente nacional, que además integró Comisiones de Disciplina, este expresó: “En Disciplina se habló y nos parece lógico y justo, en particular cuando la acción es imprudente y ni hablar si es intencional. Ha pasado con las consecuencias de una trompada, un tackle sin brazos, golpe con el hombro, etc., que pueden causar lesiones graves en el agredido que le impiden volver al juego. Pero como dependemos del Reglamento General de World Rugby y ellos no lo contemplan, no lo podemos implementar en el Rugby Argentino. La idea me parece muy buena, pero sobre todo entiendo que es justa y equilibrada; es una manera de sancionar que se compadece con los valores que habitualmente pregonamos y queremos. Obviamente, cuando la agresión es de gravedad, la sanción es mucho más severa y la Comisión de Disciplina pondera la misma para aplicar un castigo ejemplar”.

Asimismo, un exjugador de Los Pumas 7s publicó en sus redes: “No importa el color de la camiseta, tiene que haber justicia: debe existir una ley/reglamento donde el jugador infractor de este tipo de acciones tenga que cumplir 'mínimo' el tiempo que tarde en volver el jugador lesionado a la cancha”.

Así como el reglamento contempla muchos aspectos sobre el cuidado de las personas en cancha, tendría que existir la norma de que, si un jugador actúa fuera del reglamento (tackle a destiempo, golpe de puño, etc.) y lesiona a un rival, su sanción sea igual al tiempo de recuperación del agredido.

Un cambio de paradigma necesario



Lo más importante pasa por corregir lo que sucede habitualmente, donde la Comisión de Disciplina suele usarse como moneda de cambio: se anuncian sanciones ejemplares y, al tiempo, los plazos se acortan. Según el color de la camiseta es la severidad con la que se aplica el reglamento, o los árbitros confeccionan informes largos y detallados para luego no ser tenidos en cuenta.

Debe haber un real involucramiento de la dirigencia para aplicar con justicia el reglamento en este tipo de casos. Algo similar a lo que hizo la NBA en 2004 tras la batalla campal entre jugadores y público en el partido entre Detroit Pistons e Indiana Pacers, lo que marcó un antes y un después en la liga: violencia nunca más y, sin importar el protagonista, los hechos son castigados con severidad.

Al juego no solo se lo cuida con reglas para hacerlo más dinámico; también hay que hacerlo mucho más seguro de lo que es hoy. Y para aquellos que no comparten el valor del respeto al rival y tienen actitudes viles, no pueden formar parte y deben ser aleccionados.