Italia arrancó este miércoles con la amarga sensación de tener que postergar hasta 2030 cualquier ilusión mundialista. Luego de doce años sin clasificarse, el desencanto es total y crece el pedido de cambios profundos en uno de los momentos más delicados en la historia del seleccionado.
Al finalizar el partido ante Bosnia y Herzegovina, la incredulidad dominaba el ambiente: en todo el país se repetía el “no puede ser”, mientras se asume que habrá que esperar otros cuatro años para volver a festejar un gol de la tetracampeona en una Copa del Mundo.
El golpe fue reflejado en los principales medios con un título que se repitió en portadas y sitios web: “Tutti a casa”, tras la caída ante Bosnia y Herzegovina por penales en la final del repechaje.
En este contexto, el ministro de Deportes italiano, Andrea Abodi, sostuvo que “es evidente” que el fútbol del país necesita ser “refundado”, y remarcó que ese proceso “debe empezar con una renovación” en la conducción de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC).
“Es evidente para todos que el fútbol italiano debe ser refundado y que este proceso tiene que empezar por una renovación de la cúpula de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC)”, expresó en un comunicado oficial.
A su vez, Abodi defendió el rol del Estado al señalar que “el Gobierno ha demostrado en estos años su compromiso a favor de todo el movimiento deportivo italiano”, y calificó como “objetivamente incorrecto” intentar deslindar responsabilidades “acusando a las instituciones de un presunto incumplimiento y menospreciando la importancia y el nivel profesional de otros deportes”.
“Continuaremos, como hemos hecho hasta ahora, haciendo lo que compete a las instituciones, pero se requiere responsabilidad, humildad y respeto por parte de todos. Italia debe volver a ser Italia, también en el fútbol mundial”, concluyó.
Las declaraciones del funcionario se producen luego de que el presidente de la FIGC, Gabriele Gravina, indicara tras el encuentro que, “en lo que respecta al aspecto político”, ya fue convocado un consejo federal para la próxima semana.
“Entiendo que se soliciten dimisiones, pero esas decisiones, según las normas, corresponden al consejo federal”, afirmó.
Decepción y vergüenza
Franco Baresi, histórico capitán de la selección italiana y uno de los zagueros más destacados de todos los tiempos, aseguró este miércoles que “todo el fútbol italiano debe entonar un mea culpa”, y consideró que el actual entrenador, Gennaro Gattuso, es “el menos responsable” de la situación.
“Todo el fútbol italiano debe entonar un mea culpa, porque los resultados de los últimos veinte años están a la vista de todos, exceptuando, por supuesto, el triunfo aislado de la Eurocopa”, expresó en declaraciones difundidas por medios locales.
Baresi, que vistió la camiseta de la selección en 81 oportunidades entre 1982 y 1994 y llevó la cinta de capitán en 51 de esos encuentros, destacó el compromiso del actual DT: Gattuso “ha puesto el alma en estos meses” y, según su mirada, “ha hecho un buen trabajo con el poco tiempo que tuvo a su disposición”.
“Lamentablemente, no ha sido suficiente. No me corresponde a mí decir si se debe continuar con él, pero ciertamente es uno de los menos responsables de esta derrota”, agregó.
El exdefensor también remarcó que, si bien en el partido reciente “hubo episodios que condicionaron el partido de forma negativa, Italia no puede llegar al último momento jugándose la calificación”.
A lo largo de su carrera, Baresi desarrolló toda su trayectoria profesional en el AC Milan, donde permaneció cerca de dos décadas y fue una pieza fundamental en la época dorada del club durante los años ochenta y noventa.
Con la selección italiana, integró el plantel campeón del mundo en el Mundial de España 1982 —aunque sin sumar minutos— y fue subcampeón en el Mundial de Estados Unidos 1994.
Fabio Capello, reconocido técnico y una de las voces más autorizadas del fútbol italiano, calificó como una “vergüenza” el fracaso de la Azzurra y cuestionó la falta de reacción en las instituciones responsables.
“No he podido dormir en toda la noche, sigo sin creerme lo que ha pasado”, comentó al diario deportivo español Marca tras la derrota ante Bosnia, un resultado que profundizó la crisis y extendió la frustración.
“Estamos hablando de una selección tetracampeona del mundo, esto es una tragedia deportiva, una vergüenza. Es de lo peor que le ha pasado al fútbol italiano en su historia reciente”, sentenció.