“Nuestros rivales directos son los de arriba y lo digo sin soberbia. Vine con la intención de que Newell’s transite zonas altas y no bajas, nuestra meta es de superación y esperamos estar a la altura de eso”. Es buena la declaración de Kudelka tras el doblete frente a Riestra y Banfield. Se entiende el sentido, es casi una arenga. Pero no es la realidad.

Como conductor de grupo de años, es poseedor de una extensa trayectoria. Darío, como le dice la mayoría o como a él le gusta que le digan, debe tener las mil y una razones para declarar de esa manera, pero esa no es la realidad de Newell’s.

De hecho, el equipo del Parque viene de ganar dos partidos consecutivos que para sus objetivos son más importantes que el clásico. Por supuesto, no tienen la misma repercusión ni consecuencias, pero para la tabla general y la de los promedios, haberles ganado a Deportivo Riestra y a Banfield, uno detrás del otro, tiene una enorme importancia matemática para un equipo que lucha, y va por el buen camino, por escaparle a los últimos puestos.

Sobre todo, y fundamentalmente, para quedar mejor parado de cara a la próxima temporada, que de arranque será tan compleja, o más, que esta. Cualquier duda revisar las tablas y sacar cuentas de cara a la temporada 2027.

Por ejemplo, Riestra, un rival directo hoy, está 12 puntos arriba de Newell’s de cara a la próxima temporada en la tabla de los promedios.

Hoy, exceptuando a Estudiantes de Río Cuarto y a Aldosivi, que muy probablemente desciendan, Newell’s arrancaría en la tabla de promedios de la próxima temporada sólo por encima de Atlético Tucumán.

“Nuestros rivales directos son los de arriba y lo digo sin soberbia. Vine con la intención de que Newell’s transite zonas altas y no bajas, nuestra meta es de superación y esperamos estar a la altura de eso”.

Lo que dice Kudelka tiene que ver con la rica historia de Newell’s. Ser protagonista es un rol que los rojinegros supieron cumplir durante la mayoría de las temporadas de los torneos de AFA, pero las malas gestiones generaron un daño que hace que la entidad, no sólo futbolísticamente, sino también institucionalmente, penda de un hilo.

Los rivales directos son los de la parte baja de la tabla y el muy buen trabajo de Kudelka y sus muchachos está desprendiendo lentamente a Newell’s de ese sector.

Por supuesto que la historia le pide a su equipo de fútbol objetivos grandes, pero lo que hay es una situación de crisis que de a poco se va saneando, pero que no se debe descuidar.

“Guardia alta”, como profetizó Marcelo Gallardo en River. Siempre atento y buscando sumar para consumar el objetivo de este año y mejorar el arranque del próximo.

A la vuelta de la esquina está el clásico, que suma, o no, sólo tres puntos, pero que genera repercusiones a veces irreversibles si el resultado no es bueno.

Ese es el próximo objetivo cercano del equipo de Kudelka, pero la gran meta de acá a 10 fechas es sumar la mayor cantidad de puntos posible para que la sombra de la permanencia se vaya achicando.

Es claramente entendible la “arenga” de Kudelka tras la victoria sobre Banfield, pero la realidad de Newell’s es otra. Lo positivo es que va por un buen camino.