La UEFA emitió un comunicado a los medios de comunicación este jueves, con el que admite que todavía no encontraron una solución viable para jugar la Finalissima que estaba prevista para disputarse el próximo 27 de marzo en el Estadio Lusail de Doha entre Argentina y España.
“Somos conscientes de las especulaciones que rodean a la Finalissima, dada la situación en la región. Se están manteniendo conversaciones con los organizadores locales, que han realizado un enorme esfuerzo para que el partido sea un éxito. Se prevé que la decisión definitiva se tome a finales de la próxima semana”.
“Por el momento, no se está considerando ninguna sede alternativa. No haremos más comentarios hasta que se tome una decisión”, sentenciaron.
A esta altura, según detalla EFE, los organismos competentes aspiran a que se normalice la situación en Medio Oriente, para ejecutar el plan previsto. No obstante, los protagonistas ya manifestaron que no quieren jugar el partido en Doha, por lógicas razones. En este contexto, el riesgo de una suspensión aumenta.
Además del encuentro oficial, están programados algunos amistosos en el emirato, como el Catar-Argentina el 31 de marzo o el España-Egipto un día antes.
El seleccionador español, Luis de la Fuente, afirmó el pasado lunes que lo mejor sería «buscar una nueva sede» a la vista de la inestabilidad creada en Oriente Medio.