Brasil y Marruecos protagonizaron uno de los partidos más esperados de la primera fecha del Mundial y terminaron repartiendo puntos tras un empate 1-1.
En un duelo de alto voltaje, la selección brasileña mostró sus cartas, pero se encontró con un equipo marroquí firme, ordenado y dispuesto a volver a ser protagonista en la máxima cita del fútbol.
El conjunto dirigido por Carlo Ancelotti salió a buscar el partido desde el comienzo, con la intención de imponer su jerarquía y aprovechar la velocidad de sus atacantes. Sin embargo, Marruecos no se refugió: presionó alto, complicó la salida brasileña y encontró espacios para lastimar.
El equipo africano fue el primero en pegar. Tras una recuperación rápida y una jugada colectiva, Ismael Saibari apareció para poner el 1-0 y encender la ilusión marroquí.
Brasil, obligado a reaccionar, adelantó sus líneas y encontró el empate antes del descanso con una aparición de Vinícius Júnior, una de sus principales figuras.
En el complemento, la historia siguió pareja. Brasil manejó más la pelota y buscó desequilibrar con talento individual, mientras que Marruecos mantuvo su estructura defensiva y volvió a demostrar por qué dejó de ser considerado una sorpresa en los torneos internacionales.
El empate deja a ambos seleccionados con un punto en el Grupo C, donde también aparecen Escocia y Haití. Para Brasil, el estreno dejó la sensación de que todavía tiene margen para crecer; para Marruecos, fue otra señal de que quiere competir de igual a igual contra las grandes potencias.