La Asociación de Clubes de Básquetbol y la Confederación Argentina de Básquet comunicaron este martes el fallecimiento de Fabián Ricardo Borro, expresidente de la AdC entre 2014 y 2019, reconocido dirigente argentino. A sus 64 años, se desempeñaba desde mayo de 2023 como presidente de FIBA Américas y del club Obras Sanitarias.
A lo largo de su extensa trayectoria, Borro se transformó en el hombre más poderoso de la actividad durante los últimos 12 años y su influencia traspasó las fronteras locales.
Fue presidente del Club Obras Sanitarias de la Nación desde 2000; presidente de FeBamba; titular de la Confederación Argentina de Básquetbol; y máximo representante continental como presidente de FIBA Américas.
Además de su carrera como dirigente deportivo, Borro era personal jerárquico en AYSA, donde también se mantenía actualmente.
En estos últimos 11 años, en donde llegó al máximo nivel en la AdC y luego en a CAB, Borro fue el hombre fuerte aunque cambiaran los directivos de ambas instituciones y todo pasaba por él. Nadie tuvo tanto poder antes en el básquetbol argentino.
Borro fue un enorme constructor de poder y quizá esa misma energía lo llevó a tener el control prácticamente absoluto, sin delegar en otros el manejo como para generar alternativas a futuro en el esquema directivo de las dos más altas instituciones. Polémico, frontal y cómodo en el escenario de la lucha política.
La Generación Dorada le dio la espalda
La llegada de Borro a la presidencia de la CABB representó el cierre de un ciclo de intervención y normalización, a cargo de Federico Susbielles, impulsado por la Federación Internacional (FIBA) y respaldado por la Generación Dorada, luego de años de conflictos internos en la CABB.
El desembarco de Borro nuevamente en la Confederación no contó con el apoyo de las máximas figuras del básquetbol, como Emanuel Ginóbili, Andrés Nocioni, Luis Scola, Alejandro Montecchia... Incluso, el entrenador Sergio Hernández, que era el técnico de la selección argentina y había logrado el subcampeonato mundial en China 2019, renunció a su cargo ante la llegada de Borro a la conducción de la CABB.