River Plate sigue en crisis y no levanta cabeza. En el Monumental, a pesar de los estrenos de sus refuerzos, cayó 1-0 con el utilitario Barracas Central, con el gol de Gonzalo Morales.
El Millonario, sin Eduardo Coudet en el banco por una suspensión, jugó muy mal y sufrió la tercera derrota al hilo en partidos oficiales con dos resultados previos dolorosos: la final del Apertura con Belgrano (3-2) y por Copa Argentina ante el sorprendente Aldosivi (3-1).
A River no le bastó el envión de las caras nuevas: Nicolás Otamendi (capitán), Lucas Beltrán, Rafael Borré, Mauro Arambarri y Ángel Correa, quien ingresó en el tramo final del segundo tiempo. El equipo no tuvo funcionamiento y solo fue empujado por el ímpetu de jugadores como Otamendi, Acuña y Montiel.
El entusiasmo de la gente en la previa, con ovación a Otamendi, de buen partido, duró muy poco en Núñez.
El Guapo fue sólido atrás, beneficiado por la escasa profundidad de River, y dio el impacto en el momento justo. Un desborde de Rodrigo Insúa fue despejado al medio por Santiago Beltrán y la pelota encontró a Morales para el 1-0 (PT 22m), a pesar del intento de Marcos Acuña.
Grito a lo Topo Gigio, a lo Riquelme, recordando su pasado en Boca, de cara a la gente de River. Un gol de cabeza de Martínez Quarta fue bien anulado por VAR y en el cierre, todo el Monumental protestó el empujón de Barrios a Pereyra, en el área de Barracas. Arasa dijo “siga, siga” y el VAR no llamó.
River buscó en el segundo tiempo el empate y se llenó de delanteros. Ariel Broggi, sustituto del suspendido Coudet, mandó a la cancha a Lucas Beltrán, Freitas para juntarse con Borré y Colidio. Mucho después hizo su ingreso Correa.
El problema de River resultó ser la falta de juego. Sólo generó algo de peligro con centros de Acuña, ante la poca incidencia de Lautaro Pereyra y Tomás Galván, y quedó a merced, solo con el pibe Silva (reemplazante del lesionado Aníbal Moreno) como volante de marca.
Un remate al travesaño de Colidio, mediante un tiro libre, y un cabezazo cruzado de Beltrán fue lo más incisivo de River. El equipo de Damián Ayude se mantuvo inalterable con una línea defensiva muy férrea que fue un muro para el local.
El final de River fue a puro nervio y sin ideas. Una imagen repetida del equipo de Coudet que se retiró cabizbajo, ante la reprobación de su gente.
En la próxima fecha, River visitará a Gimnasia LP y Barracas será local ante Aldosivi.