La victoria por 2-0 del Inter Miami frente a Portland Timbers, que marcó el primer triunfo de Las Garzas en su nuevo estadio, quedó envuelta en una situación atípica. Mientras el equipo de Lionel Messi dominaba el marcador, un sector de la tribuna comenzó a entonar una canción que comienza con la palabra "Jugadores", lo que provocó un gesto de incredulidad y desaprobación por parte del astro rosarino.
Aunque en el fútbol argentino ese inicio suele ser el preámbulo de un duro insulto cuando el equipo no rinde, la letra que bajó de las gradas en Miami tenía un reclamo de otra naturaleza. Los hinchas cantaron: "Jugadores, respeten a su hinchada, saluden a su gente, que no les pide nada".
El mensaje no era un cuestionamiento al desempeño deportivo, sino un pedido de mayor cercanía y reconocimiento, luego de que, tras la reciente derrota en el clásico ante Orlando City, el equipo se retiró sin saludar a la gente, según entendieron algunos hinchas.
La reacción del capitán
Lionel Messi, acostumbrado a los códigos de las canchas argentinas donde ese cántico es sinónimo de hostilidad, reaccionó de inmediato. Al escuchar el inicio de la estrofa, el capitán levantó su mano derecha haciendo el gesto de "montoncito", cuestionando el sentido del reclamo en un momento en que el equipo ganaba con comodidad y lograba una victoria necesaria.
No está claro si el "10" llegó a distinguir la letra completa o si simplemente asoció el ritmo con las habituales críticas que bajan de los estadios sudamericanos cuando el resultado es adverso. Lo cierto es que, sobre el cierre del encuentro, la tensión se disipó y Messi terminó despidiéndose de la tribuna con aplausos, en una señal de tregua tras el malentendido.