Los papelitos, una de las postales más tradicionales del fútbol argentino, quedaron prohibidos en los estadios de la Ciudad de Buenos Aires. La medida fue adoptada por el Comité de Seguridad en el Fútbol y entró en vigencia de manera inmediata, apenas tres días después del Superclásico entre River y Boca.
La resolución fue aprobada en una reunión celebrada este miércoles y tuvo respaldo de todas las partes que participaron del encuentro. El eje no estuvo puesto en una sanción deportiva, sino en la evaluación del riesgo que implica el uso de este material en tribunas y plateas con alta concentración de público.
El detonante fue un principio de incendio registrado durante el partido disputado el domingo en el Monumental. El episodio fue sofocado con rapidez, pero alcanzó para encender una revisión sobre los elementos de festejo autorizados en las canchas porteñas.
Qué cambió después del River-Boca
Según la comunicación enviada a los clubes, el Comité resolvió actuar “en virtud de los hechos acontecidos” durante el Superclásico. Allí se destacó que, pese a que River contaba con protocolos de contingencia aprobados y con recursos para aplicarlos, igual se produjo una incidencia que dejó expuesto el potencial riesgo de ignición.
Ese punto fue central para avanzar con la decisión. Las autoridades entendieron que el uso de papelitos cortados, incluso bajo esquemas de organización y control previamente autorizados, puede generar condiciones de peligro en contextos de gran concurrencia.
Por eso, la medida fue presentada como preventiva y de aplicación inmediata. El objetivo, según se desprende del planteo oficial, es reducir riesgos para el público asistente en todos los sectores habilitados de los estadios.
La prohibición alcanza a todos los estadios de la Ciudad de Buenos Aires
La disposición establece que ya no se permitirá el uso de papelitos cortados como elemento de festejo en tribunas, plateas y demás sectores destinados al público. La prohibición rige para todos los estadios ubicados en la Ciudad de Buenos Aires.
Además, el Comité aclaró que en adelante no se otorgarán autorizaciones para celebraciones que incluyan este tipo de materiales. Es decir, no se trata solo de una restricción puntual vinculada al último Superclásico, sino de un cambio de criterio hacia adelante.
La decisión altera una costumbre muy arraigada en el fútbol argentino, donde los papelitos suelen acompañar ingresos de equipos y momentos de alto clima de tribuna. Esta vez, el factor seguridad se impuso por encima del componente simbólico y festivo.
Un cambio en los festejos dentro de las canchas
La medida abre un nuevo escenario para los operativos y también para la puesta en escena que muchos clubes preparan en partidos importantes. Los papelitos formaban parte del repertorio clásico de recibimientos, pero ahora quedaron afuera del listado de recursos permitidos.
El cambio se produce en un contexto de creciente revisión sobre los elementos que ingresan a los estadios y sobre los protocolos de prevención. El incidente del domingo aceleró esa discusión y terminó empujando una definición que ya impacta en la organización de los próximos partidos.
De ahora en más, los clubes deberán adaptar sus festejos y recibimientos a esta nueva disposición, con menos margen para utilizar uno de los recursos más tradicionales de la cultura de cancha en la Ciudad.