El defensor de Central Ignacio Ovando tomó la palabra en la antesala de la final de la Supercopa Internacional que el equipo de la ciudad de Rosario disputará ante Estudiantes. El partido se jugará este sábado desde las 16 en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero. En medio de un calendario exigente y con pronóstico de altas temperaturas, el jugador remarcó la seriedad con la que el plantel asume este compromiso en busca de sumar un título para la institución. Sin embargo, en la rueda de prensa dejó en claro que existe un condimento extra: el enojo por actitudes previas del equipo rival que en el seno íntimo del grupo consideraron una "falta de respeto".

Consultado en conferencia de prensa por los medios sobre el valor que le otorgan a este encuentro en medio de la nutrida agenda anual y tras un año de alto nivel competitivo, el zaguero auriazul no dudó en posicionarlo como la prioridad absoluta para el grupo.

“El partido de mañana (por este sábado) es otro totalmente aparte de lo que venimos jugando, es muy importante para nosotros para poder seguir este año con muchas ganas, como lo venimos haciendo, con un nivel altísimo, y es una final”, describió el futbolista ante los periodistas deportivos.

Ante la consulta sobre el desgaste físico de la temporada y las temperaturas extremas pronosticadas para el encuentro decisivo —con estimaciones que rondan los 37 grados en el norte del país—, Ovando desestimó cualquier tipo de excusa. El foco, aseguró, está puesto íntegramente en conseguir la victoria y darle una satisfacción a los simpatizantes del Canalla.

“A nosotros el partido de mañana nos da una estrella, le da una alegría muy grande a la gente, nos da un premio como grupo y creo que vamos a ir por eso”, aseveró con determinación.

El calendario impone grandes desafíos físicos para el plantel, pero el defensor ratificó la postura innegociable de dejar todo en el terreno de juego. “Sabemos que venimos de un trajín muy grande de partidos, que tenemos también muchos partidos importantes por delante, pero hoy para nosotros el más importante es el de mañana”, insistió.

El enojo como motivación extra
 

Más allá del incentivo puramente deportivo de dar la vuelta olímpica, la antesala de esta final estuvo marcada por un fuerte malestar en las filas del club rosarino. Todo surgió a raíz de declaraciones vinculadas a la dirigencia de Estudiantes que parecieron minimizar la envergadura de la copa en disputa, como las que hizo el presidente Juan Sebastián Verón, pero fundamentalmente a raíz de aquel “espaldazo” del plantel del Pincha tras el título que le otorgaron al Canalla en los escritorios de la AFA una vez terminada la fase regular de la temporada 2025.

Al respecto, Ovando no ocultó su descontento y reveló que la situación caló hondo en el grupo, apoyándose en las sensaciones compartidas con uno de los grandes referentes del plantel auriazul, Marco Ruben. “Para nosotros, como bien dijo Marco antes de salir para acá, fue una falta de respeto, lo tomamos así, nos dolió un montón para todos los que somos hincha, como lo es Marquito”, sentenció el defensor en un tono firme.

Lejos de dejar el tema atrás, el jugador anticipó que el equipo canalizará esa frustración para salir fortalecido al césped santiagueño. “Nosotros vamos a enfrentar a un rival que tuvo una falta de respeto para con nosotros, que nos dolió muchísimo y lo vamos a enfrentar también con eso en mente”, concluyó, augurando un clima de alta tensión para la gran final.

En la misma rueda de prensa estaba presente Leandro González Pirez, uno de los defensores de Estudiantes, quien aclaró que la acción de los jugadores del Pincha no fue contra Central o sus colegas. “Cuando fue el día del partido les avisamos a Fatura (Broun) y a Fideo (Di María) lo que iba a pasar. No tenemos nada contra Central, solamente no estábamos conformes con esa decisión que se había tomado”, dijo.