Lionel Messi sigue acumulando homenajes alrededor del mundo, pero hay uno con un valor afectivo único que guarda un capítulo especial en la historia del fútbol rosarino y del que mucho no se conoce. Luego de hacerse público el reconocimiento de River en medio de la fecha FIFA de la selección argentina, Rosario3 fue en búsqueda de los detalles detrás del vínculo societario con la “Lepra”, el club del que Leo es hincha confeso desde pequeño.
Se trata del carnet que lo acredita formalmente como socio honorario de Newell's, una distinción que se gestó durante su etapa dorada en Barcelona. En ese entonces, el presidente leproso era Guillermo Lorente, con quien Jorge, su papá, tenía muy buena relación.
Durante el mandato de Lorente, el primer equipo rojinegro se consagró campeón del Torneo Final 2013, bajo la dirección técnica de Gerardo Tata Martino, y llegó a las semifinales de la Copa Libertadores.
La credencial oficial lleva el número de socio 326458-3 a nombre de "MESSI LIONEL" (DNI 33.016.244) bajo la leyenda de "HONORARIO", sobre los colores rojo y negro.
Aunque en el último tiempo circularon imágenes del documento y surgieron versiones sobre distintas fechas, la historia real del carnet leproso se remonta a 2015.
En aquel año, mientras La Pulga brillaba en el conjunto catalán, el impulsor del propio carnet fue Guillermo Lorente, quien pensó un gesto para sellar el lazo del capitán con la institución que lo vio nacer futbolísticamente.
La iniciativa no solo incluyó a Leo: considerando la historia de la familia y los años transcurridos desde los primeros pasos de Messi en la Escuela de Fútbol Malvinas Argentinas, la dirigencia distinguió a su familia (Antonela y sus tres hijos, su hermano Rodrigo y Jorge) como Socios Plenos por antigüedad, otorgándole a Lionel la categoría especial de Socio Honorario.
A pesar del valor simbólico e histórico de la entrega, la noticia no se difundió de forma masiva en aquel momento.
El anhelo de verlo en el Coloso y el "reto" de Conmebol
El deseo de ver a Messi vistiendo la camiseta rojinegra en el Marcelo Bielsa es una llama que nunca se apaga en el hincha de la Lepra, ni en el propio capitán, que en reiteradas ocasiones reconoció que jugar en la primera de Newell's es un sueño de la infancia que le quedó pendiente tras su temprana partida a Barcelona.
Esa ilusión volvió a cobrar fuerza tras las recientes declaraciones del presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, quien desafió abiertamente a La Pulga a disputar el único gran torneo que le falta en su vitrina: la Copa Libertadores.
"¿Por qué no? Depende del presidente y de la gente de Newell's. Su corazón creo que está ahí", expresó el dirigente sudamericano, aunque lanzó un requisito deportivo concreto: "Necesitamos que Newell's clasifique".
La pelota, entonces, entra en la cancha de la dirigencia leprosa. Con el carnet de socio honorario en las manos de Leo y el guiño oficial de Conmebol, el club del Parque tiene por delante el enorme desafío de armar un proyecto deportivo competitivo que logre meter a Newell's en el plano internacional y haga fuerza para que el gran sueño de todo el pueblo rojinegro pueda hacerse realidad.