Con un gol agónico de Mikel Merino a los 90 minutos, España derrotó 1 a 0 a Portugal en Dallas y se clasificó a los cuartos de final del Mundial 2026, en un partido cargado de tensión que también quedó marcado por la posible despedida mundialista de Cristiano Ronaldo.

Cuando el encuentro parecía encaminado al tiempo suplementario, Merino apareció dentro del área para definir con categoría tras una asistencia filtrada y desatar el festejo de la Roja, que volvió a instalarse entre los ocho mejores del mundo después de 16 años.

El duelo tuvo todos los condimentos de un clásico ibérico. España asumió el protagonismo durante gran parte del encuentro, aunque se encontró con una sólida actuación de Diogo Costa. Del otro lado, Cristiano Ronaldo dispuso de algunas oportunidades, pero no pudo quebrar la resistencia de Unai Simón y vio cómo se desvanecía el sueño de seguir en carrera.

La rivalidad entre españoles y portugueses sumó un nuevo capítulo a una historia con amplio predominio de la Roja. En los Mundiales ya se habían cruzado dos veces: igualaron 3-3 en Rusia 2018 y España ganó 1-0 en los octavos de final de Sudáfrica 2010 con un recordado gol de David Villa. Además, el historial general también favorece al conjunto español. De todos modos, los portugueses se habían impuesto en la final de la Nations League 2025. 

Con la clasificación asegurada, España espera ahora por el vencedor del cruce entre Estados Unidos y Bélgica, rival al que enfrentará en los cuartos de final. En el horizonte aparece un posible choque de alto voltaje frente a Francia en semifinales, siempre que ambos seleccionados superen sus respectivos compromisos. El conjunto francés ya aseguró su lugar entre los ocho mejores tras eliminar a Paraguay y enfrentará a Marruecos en cuartos.

Portugal, con Cristiano Ronaldo como máxima figura, llegó a la cita mundialista con el cartel de candidato, aunque su recorrido en la fase de grupos dejó algunas dudas. En su estreno igualó 1-1 ante República Democrática del Congo, luego mostró su mejor versión con una contundente goleada por 5-0 frente a Uzbekistán y cerró el Grupo K con un empate sin goles ante Colombia. Ese resultado le impidió quedarse con el primer puesto de la zona.

La segunda ubicación lo obligó a disputar un exigente cruce de dieciseisavos de final ante Croacia. Allí, los lusos lograron imponerse por 2-1 en un encuentro cargado de emociones y avanzaron a la siguiente instancia. y llegó el desafío frente a una selección española, que muchos imaginaban como posible rival recién en la definición del certamen.

Del otro lado, España cumplió con las expectativas en la primera fase y terminó al frente del Grupo H. El conjunto dirigido por La Roja comenzó su participación con un sorpresivo empate 0-0 frente a Cabo Verde, pero luego reaccionó con autoridad: goleó 4-0 a Arabia Saudita y derrotó 1-0 a Uruguay para cerrar la zona con siete puntos.

En los dieciseisavos de final también mostró toda su jerarquía. Con un inspirado Mikel Oyarzabal, autor de cuatro goles en lo que va del torneo, España superó con claridad a Austria por 3-0 y selló su clasificación.