El Monumento Nacional a la Bandera de Rosario se transformó esta semana en el escenario de una disciplina tan dinámica como vistosa: el frontball. Esta especialidad de la pelota vasca destaca por su sencillez estructural y su ritmo vertiginoso, ya que requiere únicamente de un paredón frontal (frontis) de 5 metros de alto y una cancha delimitada en el suelo, donde los competidores impactan una pequeña pelota de goma directamente con la mano desnuda o levemente protegida.
La dinámica del juego es simple pero exigente en lo físico: los atletas deben golpear la pelota para que impacte en el frontis por encima de la chapa o línea inferior de falta y pique dentro de los límites del campo antes de que el rival la devuelva.
Los partidos se juegan al mejor de tres sets y exigen máxima agilidad, reflejos precisos y una fuerte resistencia atlética.
En ese marco, este martes el representante argentino Adrián Astorga sumó una importante victoria en la fase de grupos del torneo masculino individual tras derrotar por 2 a 1 al venezolano Junior Delgado.
El triunfo le permitió al local recuperarse en el Grupo A, donde había debutado el domingo con una victoria por 2-1 ante el uruguayo Agustín Paglia y una caída el lunes por 2-0 frente al peruano Jesús Poma. La acción continuará a lo largo de la semana en pleno corazón de Rosario.