El Estadio Monumental se prepara para albergar una nueva edición del Superclásico este domingo a las 17 horas, pero todas las miradas están puestas en el piso más que en la pelota. Imágenes aéreas captadas recientemente revelaron un panorama alarmante: parches de arena, sectores sin pasto y un terreno que dista mucho de las condiciones ideales para el partido más importante del fútbol argentino. Los cancheros del club trabajan a contrarreloj, buscan emparejar una superficie que luce visiblemente maltratada.
El origen del problema se remonta a finales de marzo, cuando la mítica banda AC/DC realizó tres presentaciones masivas en Núñez. El impacto de las estructuras y el público afectó el proceso de resembrado que la dirigencia había intentado adelantar durante la fecha FIFA. Pese a que pasaron varias semanas, la recuperación no fue la esperada y los efectos catastróficos ya se habían evidenciado en los últimos compromisos del equipo local.
El miércoles pasado, durante la ajustada victoria de los dirigidos por Eduardo "Chacho" Coudet por 1 a 0 ante Carabobo por Copa Sudamericana, el campo de juego ya mostraba su peor cara. Las quejas de los protagonistas no tardaron en llegar, señalaron que la falta de firmeza en el césped dificulta el juego fluido que caracteriza a ambos equipos. Aunque se nota una leve mejoría en el sector cercano a la tribuna Sívori, el área de la Centenario sigue siendo la más castigada por el desgaste.
La situación no pasó inadvertida para los referentes de ambos planteles. Durante la conferencia de prensa oficial de la Liga Profesional, Gonzalo Montiel reconoció que las condiciones no son buenas, aunque aclaró que el perjuicio es igual para ambos bandos. Por su parte, Leandro Paredes admitió que el estado del terreno condiciona a quienes intentan jugar por abajo, aunque prefirió restarle importancia para enfocarse de lleno en el desarrollo del encuentro.
Desde el club explicaron que el clima de los últimos días y la intensidad de los partidos previos dificultaron las tareas de mantenimiento. Las líneas transversales y los huecos cubiertos con arena de apuro son la prueba de una batalla perdida contra el tiempo. No obstante, se espera que para el momento del pitazo inicial, el trabajo intensivo de las últimas horas permita, al menos, disimular visualmente las falencias más graves.
Con las entradas agotadas y un operativo de seguridad de gran escala, el Monumental abrirá sus puertas a las 14 horas. El cotejo comenzará a las 17, será televisado por ESPN Premium y TNT Sports y transmitido por Radio 2.