Argentina e Inglaterra protagonizarán este miércoles un duelo de alto impacto en el Mundial 2026. Con una rivalidad marcada por la historia futbolística y política, ambas selecciones jugarán una semifinal que capturará la atención mundial y se desarrollará en un clima de controles reforzados dados los antecedentes de enfrentamientos entre las hinchadas.

Este lunes se llevaron a cabo una serie de reuniones de coordinación en el Centro Internacional de Cooperación Policial (IPCC), en Leesburg, Virginia. Participaron el Jefe de Evaluación y Análisis de Riesgos de FIFA, representantes del FBI, de la Policía de Georgia (Atlanta), de la Policía de Inglaterra, el Comisario Mayor Alejandro Eboli, de la División de Eventos Masivos de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires y el Director Nacional de Seguridad en Eventos Deportivos de la República Argentina, Franco Berlin.

Cambios en los accesos para el partido entre Argentina e Inglaterra
 

En ese marco, los representantes de Argentina presentaron un informe con una serie de recomendaciones para reforzar los dispositivos de seguridad que se desplegarán durante lo que se calificó como un "escenario de riesgo" para el partido entre la selección de Lionel Scaloni y la de Thomas Tuchel.

Según publicó Ámbito, el Gobierno propuso avanzar en una sectorización más eficiente de las tribunas Norte y Sur para minimizar el contacto entre las hinchadas "de mayor nivel de radicalización".

Asimismo, recomendaron mantener la distribución "de los sectores familiares y de plateas mixtas", aumentar los controles de acceso al estadio, disponer de mayor presencia policial en espacios públicos, inmediaciones e interior del estadio y, por último, ampliar el despliegue de seguridad privada para dar apoyo en el Mercedes-Benz Stadium, donde se disputará la semifinal.

Qué resolvió la FIFA
 

Durante la reunión se avanzó en la definición de un conjunto de medidas preventivas orientadas a garantizar el normal desarrollo del evento y preservar la seguridad de los espectadores. Con esa finalidad, la parcialidad argentina "accederá al estadio por la Puerta 4, mientras que la parcialidad inglesa lo hará por la Puerta 3". Además, estará prohibido el ingreso de botellas y se modificará la comercialización de bebidas al interior del estadio: "Serán servidas exclusivamente en vasos, con el fin de evitar la utilización de envases como elementos contundentes".

Desde el Ministerio de Seguridad de Nación señalaron que también se resolvió "reforzar significativamente" el número de efectivos policiales que estarán presentes en los alrededores del estadio, mientras que al mismo tiempo la FIFA dio lugar al planteo de aumentar el personal de seguridad privada en tribunas y espacios comunes.

En la reunión de este lunes, el organismo rector del fútbol mundial y los representantes gubernamentales de EE.UU., Argentina e Inglaterra tomaron la decisión de restringir y prohibir el ingreso de una serie de objetos y elementos, a fin de evitar provocaciones y enfrentamientos entre las hinchadas.

Según informaron desde Nación, estará prohibido "el ingreso de banderas, indumentaria y pancartas". Tampoco se podrá acceder con "cualquier otro elemento que contenga mensajes de odio, connotaciones políticas o que puedan resultar provocativos para cualquiera de las parcialidades".

Además de los cambios en los accesos al estadio y del incremento en los controles, las autoridades locales, tras la reunión con FIFA, tomaron la decisión de implementar mayores medidas de seguridad en los hoteles donde se alojarán ambas delegaciones y en todos sus traslados oficiales. El operativo contará con un refuerzo especial para evitar desmanes e incidentes.

"El encuentro entre Argentina e Inglaterra ha sido catalogado como el partido de mayor riesgo de toda la competencia y, en consecuencia, contará con el operativo de seguridad más exigente del torneo, con controles de ingreso reforzados y un despliegue preventivo sin precedentes para garantizar que la jornada se desarrolle en un clima de paz, orden y convivencia", resaltaron desde Seguridad.