Maja Chwalinska sigue escribiendo una de las historias más extraordinarias de Roland Garros 2026. La tenista polaca derrotó este jueves a la rusa Diana Shnaider por 7-6 (4) y 6-4, tras dos horas y siete minutos de juego, y se clasificó por primera vez a una final de Grand Slam.
En un duelo de estilos que fue mucho más allá de la potencia desde el fondo de la cancha, Chwalinska impuso inteligencia táctica, paciencia y precisión para quedarse con el boleto al partido decisivo del Abierto de Francia.
"Esto es como un sueño", expresó emocionada apenas terminó el encuentro, todavía sobre el court parisino. Y no es para menos: la polaca llegó al torneo desde la clasificación y ya se transformó en la primera jugadora en la historia en alcanzar la final femenina de Roland Garros tras superar la fase previa.
La oriunda de Dabrowa Gornicza, de 24 años, comenzó su aventura en la qualy, donde dejó en el camino a Alice Rame, Carole Monnet y Suzan Lamens. Ya instalada en el cuadro principal, continuó sorprendiendo al circuito con victorias sobre Qinwen Zheng, Elise Mertens, Maria Sakkari, Diane Parry, Anna Kalinskaya y ahora Diana Shnaider.
La irrupción de Chwalinska también tendrá un fuerte impacto en el ranking. Llegó a París ubicada en el puesto 114 del mundo y ya tiene asegurado un salto de más de 90 posiciones para instalarse entre las mejores del circuito.
Además, buscará convertirse en apenas la segunda jugadora en la era moderna en conquistar un Grand Slam tras atravesar la clasificación, una hazaña que solamente consiguió la británica Emma Raducanu en el US Open 2021.
Del otro lado espera Andreeva
Mirra Andreeva, actual número 8 del ranking mundial, también disputará su primera definición de Grand Slam tras superar con autoridad a la ucraniana Marta Kostyuk por 6-1 y 6-3.
La rusa de 19 años confirmó su condición de favorita y se convirtió en la quinta jugadora más joven en alcanzar la final de Roland Garros en los últimos 30 años. Bajo la conducción de la española Conchita Martínez, manejó el partido de principio a fin y selló una nueva página en su meteórico ascenso.
Andreeva, que ya había mostrado su potencial en anteriores ediciones del torneo parisino, buscará ahora convertirse en una de las campeonas más jóvenes del siglo XXI. Del otro lado tendrá a una rival que llegó desde las sombras y que ya hizo historia.
El sábado, en el polvo de ladrillo de París, una de las dos levantará por primera vez un trofeo de Grand Slam. Será el duelo entre la favorita llamada a dominar el futuro y la gran revelación que convirtió un sueño en realidad.