El cierre de la fase de grupos del Mundial 2026 dejó una certeza inapelable en Texas: el ADN futbolero de nuestra región es el motor de la Scaloneta. Con el triunfo 3-1 ante Jordania en el AT&T Stadium, Argentina selló su clasificación con puntaje ideal.

Sin embargo, un dato pone a Rosario bajo todos los flashes: siete de los ocho goles convertidos por la Albiceleste en lo que va de la Copa del Mundo llevan firma rosarina.  

Marea albiceleste y locura por una entrada en el AT&T Stadium
 

La jornada en Dallas arrancó un poco más tarde que en las crónicas anteriores, pero la marea argentina no entendió de relojes y empezó a copar las inmediaciones del imponente estadio desde muy temprano.

En los ingresos se mezclaban dos realidades calcadas por la pasión: estaban los que caminaban aliviados con sus tickets en mano y aquellos que se arrimaban sin entradas, alimentando la ilusión de pagar una verdadera fortuna en la reventa con tal de no perderse la fiesta adentro. El sentimiento de pertenencia se hacía sentir a miles de kilómetros de casa.

El bautismo sagrado de Gio Lo Celso con perfume de Arroyito
 

Lionel Scaloni plantó en cancha un equipo alternativo para darle rodaje al plantel, lo que propició el debut absoluto en esta Copa del Mundo de Giovani Lo Celso. Para el volante surgido de las inferiores de Rosario Central, la noche tuvo un sabor a revancha histórica. Tras la enorme frustración de haberse quedado afuera del Mundial de Qatar 2022 en el último suspiro por aquella maldita lesión, el fútbol le devolvió lo suyo.

Gio abrió el marcador a los 18 minutos clavando un tiro libre magistral que descolocó al arquero jordano. Pudo haber sido una noche de hat-trick para el ex Canalla, pero el destino (y el asistente) le ahogaron el grito en dos oportunidades al anularle un gol madrugador a los 6 minutos por posición adelantada y otra acción posterior.

Gio Lo Celso abrió el marcador.

La justicia poética quedó grabada: su primer gol en un Mundial ya es una realidad. Lautaro Martínez, de penal a los 30, estiró una ventaja que luego sufriría un descuento transitorio por parte de Mousa Al Tamari a los 55 minutos.  

Cuando el partido parecía enredarse en el complemento, Scaloni mandó a la cancha al dueño de la pelota. Lionel Messi ingresó al minuto 60 y transformó la atmósfera de Dallas. A los 79 minutos, el capitán frotó la lámpara y, con su sello de fábrica, ejecutó un tiro libre perfecto al palo del arquero para sentenciar el 3-1 definitivo.

Con este nuevo impacto, el astro surgido de Grandoli y formado en las inferiores de Newell's sumó su sexto tanto en apenas tres partidos, manteniéndose en lo más alto de la tabla de goleadores y quebrando el récord histórico al marcar en siete encuentros mundialistas de manera consecutiva.

Con 39 años, Leo Messi llegó a 19 goles en mundiales y es el máximo artillero de la presente edición con seis gritos en tres partidos.

Próxima estación: Miami y el peligro de Cabo Verde

Con el pasaporte a los dieciseisavos de final asegurado y el liderazgo del Grupo J bajo el brazo, la delegación argentina ya arma las valijas con destino a Miami. El próximo rival será Cabo Verde, la gran revelación africana que disputa su primera Copa del Mundo.  

A partir de ahora comienza el verdadero Mundial, el territorio del "mata-mata" donde no queda margen para el error. En el búnker nacional saben perfectamente que no hay lugar para subestimar a nadie; las llaves de eliminación directa se juegan con el cuchillo entre los dientes y hay que ganarlas como sea para mantener vivo el sueño del bicampeonato.