Hay lugares que parecen quedar marcados para determinadas historias. Y para Leandro Brey, el Gigante de Arroyito ya tiene una particularidad difícil de olvidar.

Este domingo, el arquero de Boca volvió a sufrir un gol olímpico en Rosario, esta vez ante Racing y con Gastón Lodico como protagonista. El mediocampista de la Academia ejecutó un córner cerrado que se metió directamente en el arco xeneize para poner el 1-0 por los cuartos de final de la Copa Argentina.

La imagen generó inmediatamente un recuerdo: el 14 de septiembre de 2025, también en el Gigante de Arroyito y defendiendo el mismo arco, Brey había recibido otro gol olímpico. Aquella vez el autor fue nada menos que Ángel Di María, con la camiseta de Rosario Central.

En aquel partido, correspondiente a la octava fecha del Torneo Clausura, Boca se había puesto en ventaja con un cabezazo de Rodrigo Battaglia. Apenas unos minutos después, Di María tomó un córner desde la derecha y decidió buscar directamente el arco. La pelota superó a Brey y terminó adentro para establecer el 1-1 definitivo.

El gol del Fideo había sido especialmente llamativo porque Brey llegó a tocar la pelota pero no consiguió evitar que ingresara. La jugada quedó como una de las imágenes más recordadas de aquella noche en Arroyito.

Incluso, después del partido, Di María contó que la ejecución no había sido casual. El campeón del mundo explicó que durante la semana habían trabajado centros cerrados y que habían observado que Brey llegaba al encuentro con poca continuidad.

Ahora, poco más de un año después, la historia tuvo una segunda parte inesperada.

Brey regresó al Gigante para defender nuevamente el arco de Boca y, otra vez, un futbolista rival encontró la fórmula directamente desde el córner. Lodico tomó la pelota, buscó el arco y volvió a convertir un gol olímpico en la misma portería en la que Di María había hecho lo propio.

La diferencia está en el contexto: mientras el tanto de Di María sirvió para que Central empatara un partido que terminaría 1-1, el de Lodico puso a Racing arriba en un cruce de eliminación directa por la Copa Argentina.

Dos ejecuciones, dos protagonistas distintos y una coincidencia llamativa: el mismo arquero, el mismo estadio y el mismo arco.