Jorge Sampaoli atraviesa uno de sus momentos más críticos en el fútbol argentino, pero no piensa dar un paso al costado. A pesar de la dura derrota por 3 a 1 sufrida en Mendoza frente a Gimnasia y del clima de tensión que rodea a Talleres de Córdoba, el DT casildense ratificó que continuará en su cargo y ya tiene la cabeza puesta en el próximo compromiso: el duelo del lunes ante Rosario Central en el estadio Mario Alberto Kempes.

El arranque en el Torneo Clausura fue lapidario para la "T". El conjunto cordobés marcha en el último lugar de la Zona A con apenas 3 puntos sobre 15 posibles, ostenta la valla más goleada del certamen con cuatro caídas en cinco presentaciones y arrastra dudas futbolísticas severas. 

Pese al panorama desolador, en una reunión clave que mantuvo con el presidente de la institución, Andrés Fassi, Sampaoli trasladó que no tiene en mente renunciar y que se siente con fuerzas para revertir la historia. Desde la cúpula dirigencial coincidieron en sostener el ciclo, al menos por ahora.

Un choque bisagra ante el Canalla

 

Sin margen de maniobra, el compromiso frente a Rosario Central se transformó internamente en una auténtica "final" para el futuro del entrenador santafesino. Una nueva frustración en casa no solo significaría la quinta derrota en seis fechas, sino un golpe definitivo que podría precipitar el fin de su etapa en el club cordobés.

Para este cruce determinante, Sampaoli planea trabajar en doble turno e intentará meter mano en la formación. La buena noticia para el entrenador es que podrá contar con el delantero uruguayo Agustín Álvarez Martínez, el "9" que solicitó como refuerzo y que no había podido ser habilitado para el partido en Mendoza.

Cómo llega el equipo de Almirón

 

El contexto del partido coloca a los dos equipos en realidades muy distintas en el plano local. Mientras Talleres deambula por el fondo de su grupo, el Canalla transita un andar sólido en la Liga Profesional: se ubica en el tercer puesto de la Zona B producto de tres victorias, un empate y solo una derrota.

Sin embargo, el clima con el que Central pisará territorio cordobés dependerá en gran medida de su suerte en el ámbito internacional. Este miércoles por la noche, el equipo de Jorge Almirón se jugará a todo o nada el pase de fase en la Copa Libertadores frente a Corinthians en Brasil, luego del empate sin goles registrado en la ida en el Gigante de Arroyito. 

El resultado en tierras paulistas marcará el estado de ánimo y el desgaste físico del elenco auriazul para medir la urgencia de Sampaoli en Córdoba la próxima semana.