Huracán superó a San Lorenzo por 2 a 0 como visitante en el marco de la fecha de clásicos del Torneo Clausura 2026. El equipo de Parque Patricios selló la victoria mediante un doblete del atacante ecuatoriano Jordy Caicedo, cuyo segundo grito desató momentos de máxima tensión en el campo de juego.

El trámite del encuentro respondió a la tónica histórica de este choque: trámite disputado, escaso juego asociado y pierna fuerte. Durante la etapa inicial, el Ciclón mostró mayor iniciativa a través de las aproximaciones de Rodrigo Auzmendi. Sin embargo, el elenco visitante aprovechó la oportunidad sobre el cierre del primer tiempo con el primer tanto de Caicedo al conectar un rebote en el segundo poste.

A los 11 minutos del complemento, el atacante mundialista recibió una habilitación sobre el sector derecho del área y definió con un potente derechazo cruzado que superó la resistencia del guardameta Orlando Gill para estirar la ventaja.

Durante el festejo de esa segunda conquista ocurrieron los mayores incidentes. Ante las agresiones verbales desde la cabecera local, el futbolista de 28 años saltó la cartelería publicitaria y realizó el gesto de llevarse las manos a los oídos en dirección a la parcialidad azulgrana. La acción provocó una reacción inmediata del plantel de San Lorenzo, que rodeó al jugador entre empujones y reclamos en medio del lanzamiento de proyectiles desde las gradas.

En el tumulto, Gill le propinó un cabezazo en el rostro al defensor Lucas Blondel. A partir de la revisión del VAR, el árbitro Darío Herrera sancionó la infracción con la tarjeta roja para el arquero paraguayo.

El partido permaneció interrumpido durante nueve minutos por los altercados. Frente a ese escenario, el director técnico Diego Martínez optó por reemplazar de inmediato a Caicedo para evitar posibles roces. El delantero abandonó la cancha bajo una silbatina generalizada tras convertirse en la figura estelar de la tarde en la victoria de Huracán.

Con este resultado, el Ciclón queda decimocuarto con tres puntos obtenidos en la Zona A, mientras que los Quemeros escalan a la sexta plaza de la Zona B, con siete unidades.