Al final el equipo que parecía cantado no lo es tanto. Por culpa de las lesiones, las especulaciones sobre la formación de Argentina en el comienzo del Mundial brotan por todos lados.
La alineación de esta noche es casi una prueba de que el once que sale de memoria desde la final de la Copa del Mundo, sin Di María, claro, ahora es sólo una probabilidad que nadie puede confirmar.
Gonzalo Montiel parecía el más tocado y por eso viajaron Nicolás Capaldo y Agustín Giay, pero también es cierto que cuando arranque la participación de la selección frente a Argelia, el primer rival oficial en Kansas City, Cuty Romero hará dos meses que no juega y Julián Alvarez un mes y medio, aunque alguno de los dos merodee un ratito en la cancha frente a Honduras o Islandia.
No estaba en los cálculos la lesión de Leandro Paredes, que sufrió un desgarro jugando para Boca la misma noche que Lionel Scaloni confirmó la lista.
Esa contingencia revitaliza la titularidad de Rodrigo De Paul, puesta en duda por su participación en una liga bastante menor como la Major League Soccer.
En la previa de un Mundial no todo lo que parece definitivo lo es. Ya le pasó a Argentina antes de Qatar.
A propósito de la última Copa del Mundo, hasta un resultado inesperado puede mover la estantería.
No hay dudas que la caída ante Arabia Saudita modeló el equipo que al final fue campeón del mundo.
Aquel día, no figuraron entre los titulares ni Enzo Fernández, ni Alexis Mac Allister, ni Julián. Los tres fueron fundamentales después. Es que el presente de ellos, por entonces, era muy superior a algunos titulares de aquel momento.
Está claro que si Argentina juega a la altura de sus antecedentes, ganará la zona de punta a punta
Hoy, también hay un trío cuyo rendimiento es superior al de algunos que integran el “once ideal”.
Valentín Barco, Giuliano Simeone y Nico Paz (si su rodilla se lo permite) representan un revulsivo que habrá que tener en cuenta si el rendimiento del equipo no es el que se imagina durante la fase de grupos o después.
A propósito de la primera etapa del Mundial, vistos los rivales en la previa de la Copa del Mundo, ninguno mueve el amperímetro. Quizás Argelia, el primer adversario, pueda generar alguna incomodidad. Sobre todo después de dar el batacazo el miércoles último frente a Países Bajos en Rotterdam.
No obstante, está claro que si Argentina juega a la altura de sus antecedentes, ganará la zona de punta a punta.
Por todo lo descrito, lo que parecía sin discusión, hoy tiene unas cuantas dudas.
Por suerte, pareciera que las contingencias están cubiertas más allá de que ahora el tobillo de Alvarez parece el inconveniente más rebelde que afronta Scaloni.
En Qatar también existieron momentos apremiantes en la previa que terminaron siendo anécdotas al final.
Que se repita.