Luciano Herrera, Franco García, Walter Núñez, Nicolás Goitea, Michael Hoyos, Gabriel Arias, Matías Cóccaro, Bruno Cabrera, Oscar Salomón, Rodrigo Herrera, Gabriel Risso Patrón, Juan Ignacio Ramírez, Armando Méndez y Walter Mazzantti.
Catorce jugadores nuevos respecto del torneo anterior, o trece en realidad porque la de Luciano Herrera se debe tomar como una continuidad. Ese fue el mercado de pases de Newell’s que derivó en la salida de Roberto Sensini de la dirección deportiva tras los desesperantes resultados de las primeras fechas.
Algunos de ellos renovaron a cambio de montos importantes (el mencionado Herrera), otros volvieron (Méndez y Ramírez) y la mayoría llegó con la sensación de que la cantidad hacía a la calidad. Con el diario del lunes es más fácil, pero con el diario de cualquier día bien podía proyectarse un mercado muy pobre preparado para un cuerpo técnico que ya no está y que, claramente, no era la mejor opción que se podía elegir.
Lo único que quedó a salvo de semejante dislate es la honestidad y la hombría de bien de Sensini, casi todo lo demás parecía destinado a la papelera de reciclaje.
Ultima formación de Newell’s con Frank Kudelka en el banco de suplentes antes de enfrentar mañana a Instituto. Reinatti; Méndez, Salcedo, Goitea y Russo; R. Herrera y Regiardo; Mazzantti, Guch y L. Herrera; Scarpeccio. Triunfazo en Santa Fe con rendimientos altísimos de Reinatti, Russo, Regiardo y Guch. Scarpeccio aprobado.
También hubo otras buenas prestaciones, como la de Luciano Herrera y Mazzantti, pero se hace foco en los chicos de la casa, la llave que encontró el entrenador para que el equipo saque la cabeza a flote a pesar de que la situación sigue siendo muy complicada.
Quedan dos partidos antes de que la institución comience un proceso que esta vez no debe fallar. No habrá margen para otra sucesión de errores y no siempre los chicos podrán dar la cara por una camada de incorporaciones de escasísimo aporte para una campaña mejorada al final, pero mala en general.
La mayoría de los refuerzos del último mercado llegó con la sensación de que la cantidad hacía a la calidad
El capitán de Newell’s tiene 19 años y está muy a la altura de las circunstancias, pero no es lo ideal para una institución que pelea por no caerse de la Liga Profesional.
Salvo que el diagnóstico institucional sea otro, el presente, maquillado por muy aliviadores resultados en las últimas fechas, no es el ideal. El árbol no debería tapar el bosque. Y la frase debería marcarse a fuego: Newell’s no tiene margen de error.
Con director deportivo nuevo o sin él, da lo mismo, el próximo mercado de pases rojinegro debe ser quirúrgico, sin equivocaciones.
Está en juego parte importante de la historia de la institución.