Los empresarios Guillermo Tofoni y Foster Gillett fueron imputados en una causa que investiga presuntas maniobras de lavado de dinero vinculadas con operaciones realizadas en el fútbol argentino. El expediente, que tramita en la Fiscalía Nacional en lo Penal Económico N°3, intenta determinar el origen y el destino de distintos movimientos de fondos relacionados con negociaciones de jugadores e inversiones en el ámbito deportivo.
La investigación, encabezada por el fiscal Emilio Guerberoff, se encuentra en una etapa inicial de recolección de pruebas. En ese marco, la Justicia solicitó información a Estudiantes de La Plata y a otras instituciones deportivas para reconstruir las operaciones realizadas por el grupo empresario.
La causa también involucra a las firmas Grupo Gillett y World Eleven. Los investigadores buscan establecer si determinadas transferencias, inversiones y negociaciones vinculadas con futbolistas pudieron haber sido utilizadas para introducir fondos al circuito legal mediante operaciones relacionadas con el negocio del fútbol.
El desembarco de Foster Gillett en el fútbol argentino tuvo como principal aliado a Guillermo Tofoni y uno de sus proyectos más resonantes estuvo ligado a Estudiantes. En ese momento, el empresario estadounidense anunció una inversión cercana a los 150 millones de dólares para el club platense, aunque la iniciativa nunca llegó a concretarse en los términos previstos.
Más allá de ese proyecto, la Fiscalía analiza una serie de movimientos económicos que, entre transferencias concretadas y negociaciones que finalmente no prosperaron, habrían involucrado unos 30 millones de dólares.
En el expediente aparecen mencionados varios futbolistas que estuvieron relacionados con gestiones impulsadas por el grupo empresario. Entre ellos figuran Cristian Medina, Rodrigo Villagra, Valentín Gómez y Ezequiel Piovi. La Justicia intenta determinar qué tipo de operaciones se realizaron en cada caso y cuál fue el recorrido del dinero.
Otro de los ejes de la investigación es un acuerdo que Foster Gillett habría firmado con el club uruguayo Rampla Juniors por un plazo de 30 años. Ese vínculo es analizado como parte de una hipótesis que apunta a establecer si el fútbol pudo haber sido utilizado como herramienta para canalizar fondos entre distintos países.
En ese contexto, los investigadores siguen la pista de una posible ruta financiera entre Uruguay, Argentina y Europa. La hipótesis busca determinar si contratos deportivos, transferencias de jugadores y sociedades comerciales sirvieron para otorgar apariencia de legalidad a fondos de origen presuntamente ilícito.
La imputación representa el inicio formal de la investigación, pero no implica una declaración de culpabilidad. La causa continúa en etapa de instrucción y el avance dependerá de las pruebas que logre reunir la Fiscalía para determinar si existieron maniobras de lavado de activos y cuál habría sido la participación de cada uno de los involucrados.