Federico Lussenhoff ya no está al frente de la dirección deportiva de Rosario Central, en una decisión que marca el cierre de un ciclo y mueve las piezas dentro de la estructura futbolística del club de Arroyito.
El “Colo”, hombre identificado con la historia canalla desde sus distintas etapas, se aleja en un contexto de reordenamiento interno y deja atrás una función que venía desarrollando con el objetivo de aportar experiencia y conocimiento del mundo del fútbol.
La salida de Lussenhoff no pasó inadvertida entre los hinchas auriazules, que rápidamente comenzaron a debatir el impacto de la decisión. Su nombre, ligado a momentos importantes del club, siempre generó opiniones divididas: desde quienes valoraron su recorrido y su pertenencia hasta quienes reclamaban nuevos rumbos en la conducción deportiva.
Ahora, la dirigencia deberá definir cómo continúa el armado del área y quién será el encargado de tomar la posta en una etapa donde Central busca sostener la competitividad, ordenar su proyecto futbolístico y volver a ser protagonista.
La partida de Lussenhoff vuelve a abrir una discusión sobre el rol de los manager en los clubes y su poder de decisión sobre las contrataciones, salidas y el rumbo deportivo en Argentina.