El Tribunal de Disciplina de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) decidió suspender por tres meses al presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón; el vicepresidente segundo de la entidad, Pascual Caiella; y el director deportivo del club, Marcos Angeleri como sanción a las agresiones al árbitro Darío Herrera durante la final de la Supercopa Internacional contra Rosario Central, en la que los mencionados bajaron al campo de juego para insultar al juez.

Las sanciones llegaron poco menos de tres semanas después de la final de la Supercopa, que contó con un arbitraje cargado de polémicas por parte de Herrera. 

En un partido que terminó con una derrota del conjunto platense por 3-1 ante Central, y que significó el segundo título del Canalla desde el regreso del astro Ángel Di María al fútbol argentino, Verón, Caiella y Angeleri habían decidido apersonarse en el campo de juego para encarar al referí, quien redactó en el informe pospartido las agresiones que sufrió.

Los tres directivos mencionados fueron penalizados con tres meses de suspensión al normal cumplimiento de sus actividades, con argumentos similares, en los que se castigó el ingreso no autorizado al campo de juego, y la conducta incorrecta de cara al árbitro designado para el partido, por parte del presidente, vicepresidente segundo y director deportivo del club, respectivamente.

Además de las penalidades, el club deberá abonar un monto equivalente a 500 entradas generales, al ser encontrado responsable de los incidentes ocurridos en el campo de juego y en la zona de vestuarios, donde hubo un altercado entre miembros de ambas delegaciones antes del final del partido.