Las condiciones climáticas alteraron la agenda de la selección argentina en los Estados Unidos luego de la victoria ante Cabo Verde por los 16avos de final del Mundial 2026. Debido a las intensas tormentas que azotan a la ciudad de Miami, el cuerpo técnico determinó suspender el entrenamiento matutino que estaba pautado en campo para este sábado a las 13.15. El estricto protocolo vigente en territorio norteamericano ante la presencia de actividad eléctrica obligó a modificar la planificación, trasladando las actividades de los futbolistas al gimnasio del hotel de concentración.

La jornada estaba diagramada para dividir las cargas de trabajo luego del enorme desgaste físico que significó la clasificación en los dieciseisavos de final. Aquellos integrantes del plantel que sumaron más de media hora de juego frente al combinado africano realizaron tareas regenerativas, mientras que los futbolistas con poco o nulo rodaje llevaron a cabo ejercicios de mayor intensidad bajo techo.

La principal atención de los preparadores físicos y los médicos está puesta en la evolución de tres futbolistas que terminaron con complicaciones el último compromiso: Facundo Medina abandonó el campo de juego acalambrado en el cierre del tiempo regular. Enzo Fernández sufrió una fuerte contractura por calambres, aunque logró completar la totalidad del encuentro mientras que Nicolás González padeció una torcedura de tobillo durante el tiempo suplementario que lo marginó al suelo durante varios minutos.

De acuerdo a la planificación establecida, el representativo nacional tiene por delante dos sesiones de entrenamiento en campo antes de emprender el viaje en avión hacia Atlanta, pautado para el próximo lunes por la tarde. En dicha ciudad se llevará a cabo el partido de octavos de final frente a Egipto, programado para el martes a las 13.00.