El Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, rompió el récord de solicitudes de entradas en apenas 33 días y durante la última fase de venta por sorteo aleatorio. Según informó la FIFA hubo más de 500 millones de pedidos de entradas, una cifra nunca antes registrada para un evento deportivo.
El período se extendió entre el 11 de diciembre de 2025 y el 13 de enero de 2026 y promedió cerca de 15 millones de pedidos diarios, todos validados con datos únicos de tarjetas de crédito. Y durante la última etapa de venta llamó la atención que hubo un partido de la fase de grupos que se posicionó como el más demandado, superando incluso a los partidos históricamente más demandados de una Copa del Mundo.
La magnitud del fenómeno se vuelve evidente al considerar que la oferta era de 1.754.000 entradas para los 104 partidos que tendrá el torneo ampliado a 48 selecciones. En este contexto, la política de precios también quedó bajo la lupa.
En esta etapa, los valores oficiales arrancaban en USD 60 por ticket en las categorías más económicas, un piso que la FIFA incorporó en diciembre tras las críticas de asociaciones de hinchas por los costos iniciales. Desde allí, los precios escalaban de manera significativa según el partido, la instancia y la ubicación, con montos mucho más elevados para cruces de alta demanda y categorías premium, en algunos casos muy por encima de los valores del Mundial de Qatar 2022.
La FIFA precisó además que las solicitudes llegaron desde los 211 países y territorios afiliados, lo que refuerza el carácter verdaderamente global de esta edición. Además de los tres países anfitriones, los mayores volúmenes de pedidos provinieron de Alemania, Inglaterra, Brasil, España, Portugal, Argentina y Colombia.
El partido más demandado del Mundial 2026
En ese marco, el partido más solicitado de toda la fase fue Colombia-Portugal, programado para el 27 de junio en Miami, una sede que combina infraestructura, conectividad aérea y una fuerte presencia de comunidades latinoamericanas y europeas.
Detrás aparecieron México-República de Corea, el 18 de junio en Guadalajara; la final, prevista para el 19 de julio en Nueva York-Nueva Jersey; el partido inaugural entre México y Sudáfrica, el 11 de junio en Ciudad de México; y un encuentro de dieciseisavos en Toronto, el 2 de julio.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, celebró públicamente el impacto de los números y sostuvo que “medio billón de solicitudes de entradas en poco más de un mes es más que una demanda alta: es una declaración global”. Al mismo tiempo, reconoció el límite físico de los estadios y remarcó que no todos los fanáticos podrán acceder a un lugar, pese al interés masivo.
Ahora comienza la etapa de verificación de requisitos y límites por hogar. Cuando la demanda supera el inventario, las entradas se asignan mediante sorteo aleatorio, con el objetivo de garantizar igualdad de oportunidades. Los resultados comenzarán a notificarse a partir del 5 de febrero, con cobro automático para las solicitudes aprobadas. Quienes no resulten beneficiados aún tendrán otra oportunidad en una fase de venta de última hora, más cerca del inicio del torneo, que funcionará por orden de llegada a través del sitio oficial.