Rosario Central buscaba asegurar tempranamente su clasificación a la próxima fase de la Copa Libertadores y tenía la chance de abrir el partido ante Libertad con un penal que le hicieron a Alejo Véliz. Si bien el árbitro brasileño Wilton Sampaio no lo vio, desde el VAR recibió el llamado para que vaya a observar la acción al monitor. 

Una vez consumada la sanción, se hizo cargo Ángel Di María, que esperó como tantas otras veces a que el arquero se mueva, pero esta noche resultó él engañado. Morinigo lo esperó hasta el final, adivinó el palo y le atajó el disparo. 

El rebote también le tocó a Fideo, que disparó de derecha y de primera, pero Morinigo puso todo su cuerpo para evitar el gol y lo consiguió. Dos atajadas en la misma acción para ser figura.