Tras la disolución sufrida durante la pandemia, el fútbol en sillas de ruedas motorizadas reinicia sus actividades en Rosario. La iniciativa busca reconstruir una plaza estratégica de alto rendimiento, integrar la Región Centro y consolidar un espacio social único para deportistas con discapacidad motriz. Este domingo habrá entrenamiento en el Polideportivo Garzón y en octubre la Argentina recibirá el Mundial.
El Powerchair Football vuelve a rodar en Rosario. Luego del freno imprevisto y la posterior disolución del equipo local durante la pandemia de covid 19, la disciplina comenzó a estructurar su regreso formal a la ciudad. La iniciativa cobra impulso tras una decisión estratégica adoptada en 2025 para potenciar el desarrollo federal de la disciplina a través de torneos regionales.
"Entendíamos que recuperar una sede en Rosario era un paso fundamental. No solamente permitiría ampliar la cantidad de equipos y mejorar la competencia, sino también consolidar un corredor regional más sólido", explicaron desde la organización de Powerchair Football Argentina a Rosario3, sobre la reactivación en la Región Centro, que hoy integran Mendoza, Córdoba Capital y Villa María.
"Rosario es una ciudad con muchísimo potencial y con antecedentes importantes dentro del Powerchair, por lo que nuestro objetivo es volver a desarrollar una estructura deportiva que pueda crecer y sostenerse en el tiempo".
Entrenamientos, referentes locales y una convocatoria con gran respuesta
En esta primera etapa de reconstrucción, los entrenamientos se desarrollan en el Polideportivo Municipal Garzón. La planificación contempla prácticas cada quince días, los domingos por la mañana.
De hecho, este domingo 20 de septiembre se llevó a cabo un entrenamiento clave en el predio municipal (Garzón 351) de 9 a 12 horas, con el objetivo de pasar a una modalidad semanal los días sábados a partir del próximo año.
El rearmado del proyecto cuenta con el acompañamiento institucional de la Municipalidad y el impulso de referentes locales del deporte adaptado. "Contamos con el acompañamiento del Polideportivo Municipal Garzón, pero este proceso está siendo posible fundamentalmente gracias al compromiso de distintas personas que decidieron involucrarse", destacaron.
Entre ellas se encuentra el atleta paralímpico rosarino Fernando Calomagno, cuya "trayectoria, conocimiento del deporte adaptado y calidad humana fueron de enorme valor para comenzar a construir esta nueva etapa".
A la par, la articulación con la kinesióloga Betina Faggi y el equipo del centro Alecria permitió encarar la difusión y convocar a las familias de la zona. "Gracias a ese trabajo conjunto logramos contar con doce chicos en el primer entrenamiento, un número que para nosotros representa una señal muy positiva respecto del potencial que tiene Rosario", celebraron desde la organización.
Cómo sumarse y el mito de las sillas de competencia
El deporte está destinado principalmente a personas con discapacidad motriz que utilizan silla de ruedas eléctrica. Sin embargo, la convocatoria está abierta a quienes hoy usan silla manual, pero están tramitando una motorizada.
"Nuestro objetivo es que puedan comenzar a vincularse con el deporte y con el grupo mientras transitan ese proceso. Lo más importante es que cualquier persona interesada pueda acercarse, conocer la disciplina y conversar con nosotros", remarcaron. Los interesados pueden contactarse vía Instagram a @powerchairfootball, ingresar a su sitio web o comunicarse al teléfono 11 6941-7600.
Respecto a la inversión económica, desde la disciplina derribaron un mito habitual sobre los costos iniciales: "Existe una idea bastante extendida de que para practicar Powerchair Football es indispensable contar desde el comienzo con una silla deportiva profesional de competencia. Sin embargo, esto no es así".
Aunque los modelos internacionales de alto rendimiento oscilan entre los 10.000 y 15.000 dólares, para comenzar se adapta una silla de uso diario mediante protecciones metálicas específicas (defensa frontal y trasera). Además, la Federación dispone de unidades en comodato para que los nuevos proyectos puedan probar la actividad.
Formación técnica y proyección competitiva para 2027
En el plano táctico y reglamentario, el cuerpo técnico local está encabezado por Daniel y Marcos, quienes se están capacitando intensamente mediante herramientas de videoanálisis y reuniones virtuales junto a la Federación. "Analizamos entrenamientos y partidos de otros equipos, trabajamos sobre situaciones reales de juego y abordamos progresivamente los principales conceptos técnicos, tácticos y reglamentarios", precisaron sobre el proceso formativo.
La meta deportiva apunta a sumar a Rosario formalmente a la competencia oficial a partir del año que viene. "La intención es incorporar al equipo a la Liga Regional Centro, donde actualmente participan equipos de Mendoza y Córdoba", adelantaron.
El valor del Powerchair trasciende el resultado de los partidos. "El impacto excede ampliamente lo estrictamente deportivo. Los jugadores no solamente comparten entrenamientos y competencias, sino también experiencias de vida, aprendizajes y situaciones cotidianas vinculadas con la discapacidad", remarcaron.
El contacto con deportistas de mayor edad que estudian, trabajan o viven de forma independiente se convierte en un motor de confianza para los más jóvenes, al tiempo que los familiares construyen una red de contención compartida.
Para garantizar que esta segunda etapa sea sostenible en el tiempo, la organización apunta a consolidar una red interdisciplinaria de profesores, kinesiólogos, acompañantes terapéuticos, sponsors y talleres metalúrgicos o herreros para la adaptación de sillas. "Queremos profesionalizar progresivamente la estructura del equipo, que los profesores puedan recibir una remuneración por su tarea y que el desarrollo del proyecto no dependa únicamente del trabajo ad honorem", concluyeron.
La reaparición del Powerchair en Rosario coincide con el evento más trascendental en la historia de la disciplina a nivel nacional: en octubre de este año, la Argentina será sede por primera vez de la Copa del Mundo de Powerchair Football.
La cita ecuménica reunirá a las diez mejores selecciones del planeta en el Parque Olímpico de la Ciudad de Buenos Aires, un marco internacional de máxima visibilidad que servirá como faro e impulso directo para la consolidación de la actividad en Rosario y en todo el interior del país.