Lo que durante años se presentó como un impedimento económico o una traba legal de la liga española, acaba de ser desmentido por uno de los máximos ídolos del fútbol mundial. Xavi Hernández, hasta hace poco técnico del Barcelona, reveló que el regreso de Lionel Messi al equipo catalán tras el Mundial de Qatar estuvo "cerrado", pero fue frenado por el propio presidente de la institución, Joan Laporta.

En una entrevista que sacude la institucionalidad del club blaugrana, Xavi explicó que los contactos con el capitán argentino comenzaron apenas terminó el Mundial de 2022. "Leo estaba fichado. Tenía toda la ilusión de volver", confesó, confirmando que el aspecto deportivo y financiero ya no era un obstáculo.

La revelación más fuerte apunta a una cuestión de liderazgo político más que de rendimiento en la cancha. Según el relato del entrenador, la máxima autoridad del club, Joan Laporta —quien gestiona el Barcelona desde 2021—, vio en el regreso de Messi una amenaza directa a su propio poder de mando.

El técnico relató que el presidente le comunicó textualmente que no podía permitir la vuelta del ídolo porque eso implicaría "una guerra" interna por el control del vestuario y de la imagen del club.

Pese a tener el visto bueno de las autoridades de la liga para inscribir el contrato, fue la propia cúpula del Barcelona la que decidió dar marcha atrás con la operación, de acuerdo a este testimonio.

El "último baile" que no fue

 

El plan que habían diseñado el entrenador y el entorno de Messi buscaba cerrar la carrera del rosarino en Europa con un broche de oro, similar al "último baile" de figuras como Michael Jordan. El impacto no solo era futbolístico, sino que prometía ser un motor económico vital para la mudanza del equipo a un nuevo estadio.

Sin embargo, las idas y vueltas de los directivos terminaron por desgastar al jugador. "De repente Leo dejó de atenderme el teléfono porque le habían dicho desde el club que no se podía hacer", recordó Xavi, señalando que el "no" definitivo provino de las oficinas presidenciales y no de las cuentas bancarias.

Heridas personales y el fin de una era

 

Este conflicto de poder no solo dejó a los hinchas sin su máximo referente, sino que dañó profundamente la relación personal entre Messi y Xavi. Durante meses, el astro argentino sospechó que su antiguo compañero de equipo era cómplice de la maniobra para dejarlo afuera.

"Me afectó mucho mi relación con Leo, aunque ahora volvió a ser buena. Fue una pena por culpa de los que hoy manejan el club", concluyó el técnico.