Los resultados de PISA 2025 vuelven a poner el foco sobre los aprendizajes de los estudiantes argentinos. En esta edición, el país obtuvo 367 puntos en Matemática, 389 en Lectura y 393 en Ciencias, y se ubicó en los puestos 75, 62 y 71, respectivamente, entre los 91 sistemas educativos participantes. En las tres áreas, los resultados fueron inferiores a los obtenidos en 2022.
El dato que más preocupa aparece en Matemática: el 76% de los estudiantes argentinos de 15 años no alcanzó el nivel 2, considerado por la OCDE como el umbral mínimo de desempeño. Esto significa que aproximadamente ocho de cada diez adolescentes evaluados no lograron demostrar los conocimientos y habilidades que PISA considera básicos para su edad.
Matemática, el principal desafío
Argentina obtuvo 367 puntos en Matemática, frente a los 378 alcanzados en PISA 2022. La caída representa un descenso del 2,9% y ubicó al país en el puesto 75 entre los 91 participantes. Dentro de América Latina, quedó octavo entre los 13 países que participaron de la evaluación.
Pero más allá del puntaje promedio, la distribución por niveles de desempeño permite dimensionar mejor el problema. El porcentaje de estudiantes que alcanzó al menos el nivel 2 viene disminuyendo de manera sostenida: fue del 36% en 2006 y 2009, del 34% en 2012, del 31% en 2018 y del 27% en 2022. En 2025 cayó al 24%.
Los resultados también muestran una baja presencia de estudiantes en los niveles más altos de desempeño, 5 y 6.
Según Martín Nistal, director del Observatorio de Argentinos por la Educación y coautor del informe, las dificultades se observan incluso en ejercicios adaptados para la edad de los estudiantes, como el cálculo de proporciones en situaciones literales y abstractas, la regla de tres simple y la resolución de ecuaciones sencillas.
¿Cómo queda Argentina frente a otros países de la región?
La proporción de estudiantes que no alcanza el nivel mínimo en Matemática también permite comparar la situación argentina con otros países latinoamericanos.
Argentina registra un 76%, por encima de Brasil (72%), Colombia (71%), Costa Rica y Perú (70%), México (69%), Chile (59%) y Uruguay (57%). En cambio, presenta mejores resultados que Guatemala (92%), Paraguay (91%), República Dominicana (91%), El Salvador (87%) y Ecuador (80%).
El dato muestra que las dificultades en Matemática atraviesan a buena parte de la región, aunque existen diferencias importantes entre los sistemas educativos.
También retrocedieron Lectura y Ciencias
La situación no se limita a Matemática.
En Lectura, Argentina obtuvo 389 puntos, frente a los 401 de 2022. El resultado ubicó al país en el puesto 62 entre los 91 participantes y en el octavo lugar entre los países latinoamericanos.
Además, el 59% de los estudiantes argentinos quedó por debajo del nivel mínimo de desempeño en esta área. En 2022, ese porcentaje había sido del 55%. Apenas el 1% alcanzó los niveles más altos, 5 y 6.
En Ciencias, Argentina alcanzó 393 puntos, 13 menos que los 406 obtenidos en 2022. El país quedó en el puesto 71 a nivel global y también octavo entre los países latinoamericanos.
En esta área, nuevamente, el 59% de los estudiantes no alcanzó el nivel mínimo y apenas el 1% llegó a los niveles 5 o 6.
¿Qué evalúa PISA?
PISA es una evaluación internacional que se aplica a estudiantes de 15 años y analiza sus conocimientos y habilidades en Matemática, Lectura y Ciencias. A diferencia de una prueba centrada exclusivamente en contenidos escolares, busca conocer en qué medida los estudiantes pueden aplicar lo aprendido a situaciones nuevas, tanto dentro como fuera de la escuela.
En la edición 2025 participaron 91 países y economías, entre ellos 13 países de América Latina. En Argentina fueron evaluados 11.093 estudiantes de 412 escuelas.
El foco principal de esta edición estuvo puesto en Ciencias, como había ocurrido anteriormente en 2006 y 2015.
Un resultado que plantea preguntas para la escuela
Los resultados de PISA 2025 no permiten explicar por sí solos las causas de las dificultades de aprendizaje, pero sí ofrecen una fotografía preocupante sobre lo que una parte importante de los adolescentes argentinos puede hacer con los conocimientos adquiridos.
Desde Argentinos por la Educación, Víctor Volman señaló que los resultados confirman una tendencia que no puede ignorarse y planteó la necesidad de sostener los esfuerzos a lo largo de toda la trayectoria escolar, incorporando un mayor foco en Matemática.
La pregunta que dejan estos resultados va más allá de un ranking internacional: ¿qué aprendizajes fundamentales necesitan fortalecerse para que los estudiantes puedan utilizar la Matemática, comprender textos y aplicar conocimientos científicos en situaciones concretas?
Ese desafío involucra no solamente los contenidos que se enseñan, sino también las oportunidades que tienen los estudiantes para resolver problemas, argumentar, interpretar información, equivocarse, revisar procedimientos y utilizar lo aprendido en contextos diferentes.
PISA, en definitiva, vuelve a poner sobre la mesa una discusión central para la educación argentina: qué significa realmente aprender y qué conocimientos deberían estar garantizados al finalizar la educación obligatoria.